
TERMOPLÁSTICOS DE GRAN CONSUMO RECICLADOS
Redacción P&C
4 de junio de 2026
El mercado europeo de reciclado de plásticos ha experimentado un giro significativo en los últimos meses. Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, con el conflicto en Irán como uno de los principales factores de presión, están alterando las cadenas globales de suministro y modificando las estrategias de compra de transformadores y productores finales. El cambio llega después de casi dos años marcados por precios contenidos, elevada disponibilidad de polímeros vírgenes de bajo coste y una posición más débil para los recicladores. Ese escenario se ha invertido con rapidez.
Según Henk Alssema, presidente de la división de plásticos de BIR (Bureau of International Recycling), materiales como PP, polietileno de alta densidad, polietileno de baja densidad, poliestireno de alto impacto, ABS y PET han registrado fuertes movimientos al alza. Alssema introduce, no obstante, un matiz relevante sobre el origen de esta evolución. “El conflicto tiene un profundo impacto humano y vuelve a poner de relieve la vulnerabilidad de las cadenas de suministro globales. Al mismo tiempo, es evidente que estas disrupciones están teniendo un efecto directo en la industria del plástico”.
La dependencia de materias primas vírgenes importadas y de cadenas de suministro largas vuelve a aparecer como un factor de riesgo. Hasta hace poco, muchos productores finales habían basado sus estrategias de aprovisionamiento en polímeros vírgenes baratos procedentes del exterior. Ahora, según Alssema, se está produciendo un desplazamiento visible hacia alternativas más cercanas. “La demanda de plásticos reciclados está aumentando rápidamente. Empresas que antes se sentían cómodas con sus estrategias de compra buscan ahora activamente alternativas más próximas”, señala el responsable de la división de plásticos de BIR.
Este cambio no se limita a operaciones puntuales. En distintas familias poliméricas, los recicladores están registrando más consultas, negociaciones más largas y un mayor interés por acuerdos de suministro estables. La tensión se refleja también en los precios. Aunque las subidas de los reciclados no han sido tan extremas como las de los materiales vírgenes, incrementos del 20% al 30% ya no son excepcionales. Más relevante aún es el desequilibrio entre oferta y demanda. En estos momentos, la demanda de material reciclado supera a la disponibilidad. Esa falta de equilibrio se está viendo reforzada por la incertidumbre del mercado. Muchas compañías están acumulando materias primas para protegerse frente a posibles interrupciones adicionales, una práctica que presiona todavía más los precios y reduce la capacidad de respuesta de una oferta reciclada que no puede ampliarse de forma inmediata.
Para los recicladores europeos, este contexto puede representar una oportunidad, pero también un desafío. El aumento del interés por material reciclado local mejora la posición negociadora del sector y puede favorecer contratos a largo plazo. Sin embargo, la capacidad disponible, la calidad constante del material y la fiabilidad del suministro serán factores decisivos para convertir esta coyuntura en una evolución estructural. “Lo que está claro es que los productores finales han reaccionado y que su atención se está desplazando hacia la seguridad de suministro”, apunta Alssema. “Esto se traduce en una mayor disposición a firmar acuerdos a largo plazo para la compra de materiales reciclados europeos”.
La incógnita es si este cambio se consolidará o si quedará como un repunte provocado por la crisis. Incluso si el conflicto en Irán se resolviera, Alssema considera que las cadenas de suministro podrían necesitar hasta un año para estabilizarse y para que los niveles de precios vuelvan a la normalidad.
El sector europeo del reciclado afronta así un momento decisivo. La presión geopolítica ha reactivado la demanda, pero la permanencia de este movimiento dependerá de si productores y recicladores son capaces de transformar la búsqueda urgente de seguridad de suministro en relaciones comerciales estables, inversión y mayor integración de los plásticos reciclados en las cadenas industriales.