Es apto para una amplia gama de aplicaciones en embalaje farmacéutico.
MEDICINA Y SALUD
Jorge Rodríguez
18 de enero de 2024
Fruto de la colaboración entre TEKNIPLEX HEALTHCARE y la petroquímica ALPEK, llega al mercado el primer blíster de grado farmacéutico fabricado con contenido reciclado. Apto para una amplia gama de aplicaciones en embalaje farmacéutico, el blíster se fabrica utilizando monómeros reciclados posconsumo de PET en un porcentaje mínimo del 30%. Es también completamente reciclable en flujos de PET con la infraestructura adecuada.
Los residuos plásticos posconsumo se someten a un proceso de despolimerización mediante reciclaje químico
Para crear el material que ha hecho posible este blíster, los residuos plásticos posconsumo se someten a un proceso de despolimerización mediante reciclaje químico que los reduce a monómeros. Después de la repolimerización a PET, el resultado es una resina reciclada que es esencialmente material virgen. Dicha deconstrucción y repolimerización a nivel de monómero es imposible de lograr mediante métodos tradicionales de reciclaje mecánico.
Cumple con todos los requisitos farmacéuticos para PET de la Farmacopea Europea y de los Estados Unidos.
El producto final, obtenido del reactor de polímeros de ALPEK, es una lámina en bobina maestra elaborada según el proceso de fusión a lámina.
La nueva película blíster cumple con todos los requisitos farmacéuticos para PET de la Farmacopea Europea y de los Estados Unidos. TEKNIPLEX HEALTHCARE y ALPEK POLYESTER colaboran frecuentemente en proyectos que involucran la producción y corte de películas de PET para aplicaciones farmacéuticas y médicas.
Entre otros beneficios, la adopción de la nueva película blíster de PET con contenido de PCR permitirá a las empresas farmacéuticas adelantarse a la legislación sobre sostenibilidad que afectará a los envases en todas las industrias
Se fabrica utilizando monómeros reciclados posconsumo de PET en un porcentaje mínimo del 30%
El próximo Reglamento de Envases y Residuos de Envases de la UE probablemente impondrá plazos de reciclabilidad en todas las industrias y líneas base de contenido de PCR para varios sectores. Esto hará crecer la demanda de soluciones de envasado farmacéutico más sostenibles que no comprometan la calidad del material, la protección del producto o la salud del paciente.
Permitirá a las empresas farmacéuticas adelantarse a la legislación sobre sostenibilidad que afectará a los envases en todas las industrias.
“Es la primera vez que las compañías farmacéuticas tienen la opción de incorporar un blister que es totalmente reciclable y, al mismo tiempo, contiene una porción significativa de material reciclado, todo ello sin dejar de cumplir con los estrictos estándares de calidad farmacéutica para la protección del producto y la seguridad del consumidor”, ha manifestado Melissa Green, directora de Marketing Global de TEKNIPLEX HEALTHCARE. "Anticipamos una gran demanda de esta nueva película más sostenible, ya que satisface los crecientes pedidos de mayor respeto al medio ambiente en los envases en todos los sectores, incluido el farmacéutico".
Al igual que sucede en otros sectores, las empresas de envases farmacéuticos están llamadas a hacer que sus productos sean más responsables adoptando un enfoque de economía circular. Además de empezar a adoptar criterios de ecodiseño, la industria del packaging farmacéutico está trabajando en tres áreas principales para lograr la circularidad.
"Anticipamos una gran demanda de esta nueva película”
Por un lado, las tecnologías e infraestructuras de reciclaje cada vez más desarrolladas están permitiendo incorporar materiales reciclados procedentes de cadenas de suministro externas controladas. Los frascos de plástico reciclado entran en esta categoría, como r-PET o r-HDPE. Los porcentajes de material reciclado pueden variar según el tipo de envase y, sobre todo, de las características del medicamento que debe contener. No sólo es importante la composición del producto, sino también la elección de materiales procesados de forma responsable, con menor consumo de agua y energía, en una perspectiva circular.
Los envases farmacéuticos que entran en contacto directo con el medicamento deben garantizar niveles de protección muy elevados y cumplir normativas estrictas.
También se están desarrollando envases farmacéuticos fabricados con bioplásticos, compuestos total o parcialmente de recursos vegetales renovables. Algunos ejemplos podrían ser los pastilleros fabricados con PET de base biológica producido a partir de la caña de azúcar, o los accesorios fabricados con PLA derivado del almidón de maíz.
Otra de las áreas en las que se trabaja son los esquemas de ciclo cerrado. Se refiere a todas las soluciones producidas mediante un proceso circular que aprovecha el reciclaje y la reutilización del material de desecho para crear una nueva versión del mismo producto de igual calidad que su homólogo virgen y utilizable para el mismo fin. El producto, por tanto, no termina su ciclo de vida una vez que deja de utilizarse, sino que se reintroduce en la cadena de valor sin convertirse nunca en material residual. Esta categoría incluye las botellas fabricadas a partir de desechos de vidrio o frascos de Carbon Capture PET, un material plástico especial que se obtiene transformando las emisiones de CO2 en monómeros.
Los envases farmacéuticos que entran en contacto directo con el medicamento deben garantizar niveles de protección muy elevados y cumplir normativas estrictas. Por ello, la transición desde los envases de un solo uso a los renovables es más compleja que en otros mercados.