SALA DE PRENSA
Redacción P&C
1 de septiembre de 2026
El contenedor ha superado ensayos relacionados con la seguridad, la resistencia, el transporte, la descontaminación y la durabilidad.
SANYPICK ha desarrollado un contenedor reutilizable para residuos clínicos biocontaminantes con el que busca reducir el consumo de envases desechables en hospitales y otros centros sanitarios. La solución ha sido homologada bajo la norma ISO 23907-2:2019 y, de acuerdo con la compañía, es la primera de este tipo en conseguir esta certificación dentro de la Unión Europea.
El recipiente está concebido para completar más de 50 ciclos de uso, descontaminación y posterior reutilización. De este modo, una misma unidad puede sustituir hasta 50 envases desechables equivalentes a lo largo de su vida útil, con el consiguiente descenso de la cantidad de residuos plásticos generados asociada a este tipo de aplicaciones.
El planteamiento introduce así un modelo basado en la reutilización dentro de la gestión de residuos clínicos biocontaminantes. Para los hospitales y centros sanitarios, la sustitución sucesiva de recipientes de un solo uso por una unidad sometida a distintos ciclos permite reducir tanto el consumo de envases como la generación de residuo plástico, dos aspectos que SANYPICK vincula con la reducción de la huella ambiental y el avance hacia modelos de economía circular.
La homologación acredita que el contenedor ha superado ensayos relacionados con la seguridad, la resistencia, el transporte, la descontaminación y la durabilidad. Estas pruebas resultan especialmente relevantes en una solución cuyo funcionamiento depende de que el mismo recipiente pueda volver a utilizarse después de cada proceso de descontaminación.
El desarrollo incorpora, además, un sistema de descontaminación totalmente automatizado. A ello se suma tecnología RFID, utilizada para mantener la trazabilidad individual de cada contenedor durante las distintas etapas de su ciclo de vida.
Esta capacidad de seguimiento permite identificar cada unidad a medida que pasa por sucesivos procesos de utilización, descontaminación y reutilización, un elemento ligado tanto al control operativo como al propio planteamiento del sistema reutilizable.
La combinación entre durabilidad, descontaminación automatizada y trazabilidad constituye, por tanto, el núcleo del nuevo desarrollo de SANYPICK. Frente al esquema basado en la sustitución continuada de envases desechables, la propuesta prolonga el uso de cada contenedor durante más de medio centenar de ciclos antes de completar su vida útil prevista.
Para SANYPICK, la homologación se integra en su desarrollo de soluciones orientadas a mejorar la bioseguridad y reducir el impacto ambiental dentro del ámbito sanitario. Desde una perspectiva industrial, la principal diferencia del nuevo contenedor reside precisamente en trasladar el concepto de reutilización a una aplicación sometida a requisitos de seguridad, resistencia y descontaminación, manteniendo al mismo tiempo la trazabilidad de cada unidad mediante RFID.
Si alcanza los más de 50 ciclos previstos, cada contenedor podrá evitar el empleo de hasta 50 recipientes desechables equivalentes, de acuerdo con los datos facilitados por SANYPICK. Esa reducción potencial del consumo de envases sitúa la reutilización como el principal argumento ambiental de una solución concebida para la gestión de residuos clínicos biocontaminantes.