SALA DE PRENSA
Redacción P&C
24 de julio de 2026
ROWASOL ha presentado desde su sede de Pinneberg (Alemania) dos colorantes líquidos negros concebidos para que las piezas plásticas resulten identificables en los sistemas de clasificación por infrarrojo cercano, un punto ciego reconocido de la separación automatizada de envases. La gama se articula en dos referencias, NIR-DEEP BLACK, orientada a los requisitos ópticos más estrictos, y NIR-BLACK, algo menos intensa y destinada a otra familia de polímeros.
El origen del problema está en el propio pigmento. El negro de humo absorbe casi por completo la radiación NIR y no devuelve ninguna señal aprovechable, de modo que los envases coloreados con él atraviesan las cintas de clasificación sin que los sensores lleguen a registrarlos, con la consiguiente pérdida de material que teóricamente podría reciclarse.
Las alternativas disponibles arrastran limitaciones propias. El óxido de hierro puro no encaja en numerosas aplicaciones porque sus propiedades magnéticas pueden activar los detectores de metales de la industria alimentaria y generar falsas alarmas, un efecto secundario nada menor en líneas de envasado que trabajan con tolerancia cero a las paradas. Los colorantes solubles resultan, según ROWASOL, poco rentables, y la nigrosina queda excluida por motivos normativos.
Sobre ese diagnóstico plantea la compañía su propuesta. ROWASOL describe NIR-DEEP BLACK como un negro intenso y brillante a la luz visible que mantiene una fuerte señal reflectante en el infrarrojo cercano, condición necesaria para que la clasificación resulte fiable. El fabricante añade que el producto cumple la normativa de contacto con alimentos, que no es magnético y que está indicado para termoplásticos polares, entre ellos PS, PET, ABS, PC y PMMA. La versión NIR-BLACK, de intensidad ligeramente inferior, cubre PE y PP, es decir, las dos poliolefinas que concentran buena parte del envase rígido y flexible del mercado.
Al margen de la detectabilidad, ambas variantes incorporan un efecto secundario que la empresa presenta como ventaja adicional. Al reflejar la radiación infrarroja responsable del calentamiento, los colorantes reducen la temperatura que alcanzan los componentes y mejoran, en función de la aplicación, su comportamiento térmico. ROWASOL cita como posibles destinos los embalajes, los elementos de fachada y los interiores de automóvil, tres ámbitos donde la exposición solar directa condiciona tanto la estabilidad dimensional como la durabilidad del acabado.
En cuanto al rendimiento en planta, la compañía sostiene que basta una dosificación del 1% para alcanzar una opacidad elevada, gracias a la alta carga de pigmento de estas tintas líquidas, y que con esa proporción el color cubre de manera homogénea materiales reciclados de partida coloreada.