POLÍMEROS
Redacción P&C
3 de noviembre de 2026

La ampliación del complejo portugués añadirá una capacidad nominal de 600.000 toneladas anuales de polipropileno y polietileno lineal. La producción tendrá como destino principal los mercados internacionales.
REPSOL prevé iniciar en los próximos meses las operaciones de sus dos nuevas plantas de polímeros en Sines, según la actualización difundida el 29 de octubre con sus resultados del tercer trimestre. Las instalaciones obtuvieron en septiembre las autorizaciones de explotación, pero la comunicación más reciente de la compañía todavía presenta su puesta en marcha como un hito pendiente.
El proyecto, denominado Alba, comprende una unidad de polipropileno y otra de polietileno lineal, cada una con capacidad nominal para producir 300.000 toneladas al año. La cifra conjunta de 600.000 toneladas corresponde a capacidad instalada prevista, sin que la actualización de octubre concrete una fecha de inicio de la producción comercial ni un calendario para alcanzar ese volumen anual.
El título de explotación se entregó el 2 de septiembre y permite el ejercicio de la actividad industrial conforme al régimen portugués. La Comisión de Coordinación y Desarrollo Regional del Alentejo (CCDR Alentejo) confirmó la autorización y situó la inversión del proyecto en unos 820 millones de euros, la misma cifra comunicada por REPSOL en septiembre.
El presupuesto y el calendario actuales difieren de los anunciados al presentar la ampliación. En julio de 2021, la compañía cifró la inversión en 657 millones de euros y anticipó que las plantas estarían operativas en 2025. La actualización del pasado octubre sitúa ahora el inicio de las operaciones en los próximos meses.
La ampliación incorpora una plataforma logística para la expedición por carretera y ferrocarril, nuevas instalaciones de almacenamiento y seguridad y una subestación eléctrica de 150/30 kV. El planteamiento comercial contempla aplicaciones en las industrias farmacéutica, de automoción y alimentaria, además de una orientación mayoritaria hacia la exportación.
Las inversiones energéticas asociadas incluyen generación fotovoltaica para autoconsumo y el proyecto H2Alba, con un electrolizador de 4 MW para suministrar hidrógeno renovable al complejo. Esta instalación obtuvo en julio su propia autorización de explotación; REPSOL vinculó su arranque al de las nuevas unidades de polímeros.
La CCDR Alentejo sitúa el empleo vinculado al funcionamiento de las plantas en unos 100 puestos directos y aproximadamente 300 indirectos. Durante la construcción, el proyecto llegó a movilizar alrededor de 1.300 trabajadores en los periodos de mayor actividad.