
| COYUNTURA Demanda de reciclado producido en la UERecycling Europe alerta de que el veto a exportar residuos plásticos puede agravar la crisis del reciclajeRedacción P&C 24 de junio de 2026 |
El fuerte incremento de los precios del crudo durante el primer trimestre de 2026, impulsado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, elevó el coste de los polímeros vírgenes y mejoró de forma puntual la posición del material reciclado. Pero Recycling Europe advierte de que este alivio no equivale a una recuperación del mercado. En su documento de posición A rescue plan for Europe’s plastics recycling crisis: EU Recyclers’ recommendations, la organización sostiene que los problemas estructurales siguen intactos: demanda insuficiente, presión de polímeros vírgenes de bajo coste, competencia exterior y falta de condiciones estables para invertir en recogida, clasificación y reciclaje.
La entidad resume así una vulnerabilidad clave para el sector. Según explican, el reciclado no puede depender de crisis geopolíticas ni de subidas coyunturales del petróleo para resultar competitivo. La advertencia llega en un momento especialmente sensible para la política europea de residuos. A partir del 21 de noviembre de 2026 quedarán prohibidas las exportaciones de residuos plásticos a países no pertenecientes a la OCDE, una medida que obligará a la Unión Europea a gestionar internamente una mayor cantidad de material. Según el informe, la presión ya es visible. Una proporción creciente de los residuos plásticos europeos se recicla fuera del continente y alcanzó el 12,4% en 2024.
Para Recycling Europe, el cierre de esas salidas exteriores puede tener un efecto directo sobre toda la cadena si no se refuerza la demanda de reciclado europeo. Sin inversiones suficientes en infraestructuras de recogida, clasificación y reciclaje, la UE se expone a un aumento del depósito en vertedero y de la incineración. El impacto económico tampoco sería menor. Los costes de gestión de los residuos plásticos podrían aumentar de forma significativa para administraciones locales, poseedores de residuos y sistemas de responsabilidad ampliada del productor.
El diagnóstico se apoya también en la evolución reciente de la producción. El crecimiento de los plásticos posconsumo reciclados mecánicamente se ha frenado con fuerza: del 40% registrado entre 2020 y 2022 se ha pasado a apenas un 3,9% entre 2022 y 2024. Para la organización, este dato evidencia una desaceleración preocupante en la transición europea hacia un sistema circular para los plásticos. La principal prioridad, según Recycling Europe, debe ser reforzar la demanda de plástico reciclado fabricado en Europa. En este sentido, la entidad pide aplicar normas obligatorias de contenido reciclado con preferencia europea en marcos como la Directiva sobre plásticos de un solo uso, el Reglamento de envases y residuos de envases, el Reglamento sobre vehículos al final de su vida útil y la futura revisión de la Directiva RAEE.
El informe también reclama cláusulas espejo para los materiales y bienes importados, con mecanismos de control que eviten fraudes sobre el contenido reciclado o el origen del material. Entre las medidas planteadas figuran auditorías a exportadores, inspecciones físicas antes del envío y códigos aduaneros diferenciados para polímeros vírgenes y reciclados, con el objetivo de mejorar la transparencia del mercado y detectar posibles prácticas de dumping.
Otra línea de actuación pasa por la ecomodulación de las tasas de responsabilidad ampliada del productor. Recycling Europe propone criterios obligatorios y armonizados en la UE, vinculados al contenido reciclado —preferentemente producido en Europa— y a la reciclabilidad. La organización cita el sistema francés de bonificaciones para envases con plásticos posconsumo reciclados como ejemplo de incentivo económico que podría ampliarse a escala europea.
La contratación pública aparece igualmente como una palanca de mercado. La asociación considera que las futuras normas europeas deben incorporar requisitos más ambiciosos de contenido reciclado y baja huella de carbono para los plásticos utilizados en compras públicas, priorizando materiales producidos en la UE. A su juicio, esta orientación debería reflejarse en iniciativas como el Industrial Accelerator Act, la futura Ley de Economía Circular y la revisión de la Directiva de contratación pública.
El documento incluye además medidas para afrontar el aumento de los costes operativos y energéticos. Recycling Europe pide que el reciclaje pueda acceder, en igualdad de condiciones con otras industrias intensivas en energía, a los instrumentos de apoyo vinculados a la política climática e industrial europea. También reclama mantener o reforzar las intensidades de ayuda para proyectos de economía circular y reconocer explícitamente la contribución del reciclaje a la descarbonización.
La armonización de los criterios europeos de fin de condición de residuo para los plásticos es otro punto central. Según la entidad, la ausencia de reglas comunes genera inseguridad jurídica, fragmentación del mercado interior, barreras al comercio intracomunitario y menor confianza inversora. Tras la propuesta de la Comisión y la consulta concluida a comienzos de 2026, Recycling Europe pide una adopción urgente de estos criterios.
El paquete de recomendaciones se completa con incentivos fiscales, como tipos reducidos de IVA para productos que contengan materiales reciclados, y con una simplificación de los permisos para proyectos de reciclaje. La organización valora positivamente las propuestas para acelerar evaluaciones ambientales, pero considera insuficiente el reconocimiento del reciclaje como sector estratégico. El mensaje final del informe es claro: Europa corre el riesgo de perder capacidad de reciclaje antes de que las futuras obligaciones de contenido reciclado desplieguen todo su efecto. Para el sector, la circularidad de los plásticos no dependerá solo de prohibir exportaciones, sino de crear un mercado capaz de absorber y valorizar dentro de la UE los residuos que Europa ya genera.