TERMOPLÁSTICOS DE GRAN CONSUMO
Redacción P&C
21 de mayo de 2026
El polipropileno (PP) gana visibilidad en el mercado global en un momento de elevada incertidumbre. Tras cerrar el primer trimestre del año, distintos actores de la industria están anunciando tensiones en la oferta y por una reconfiguración de los flujos internacionales. Uno de los elementos que explica este giro es el impacto de la situación geopolítica en Oriente Medio sobre las materias primas. Según apuntó un portavoz de LYONDELLBASELL en EE.UU. durante su conferencia de resultados, el 70% de la capacidad global de PP virgen se ve afectada por la guerra con Irán, frente a aproximadamente un 20% en el caso del PE. Esta diferencia sitúa al PP en una posición más vulnerable ante disrupciones de suministro.
El encarecimiento de la resina ya se está reflejando en distintas regiones. De acuerdo con declaraciones del director ejecutivo de PURECYCLE, Dustin Olson, los precios del PP virgen en Estados Unidos han aumentado entre 25 y 35 centavos por libra desde marzo, mientras que en Europa y Asia el incremento se sitúa entre 35 y 55 centavos. Esta evolución apunta a una presión más acusada fuera del mercado norteamericano, con implicaciones directas para los compradores europeos. La situación en Asia es especialmente relevante para entender el contexto global. La menor disponibilidad de materias primas (ligada a la disrupción en el suministro de hidrocarburos) está afectando a la producción de propileno. En China, las plantas de deshidrogenación de propano (PDH), clave en la obtención de esta materia prima, están operando por debajo del 50% de su capacidad, lo que ha contribuido a reducir las existencias de derivados como el polipropileno.
Este escenario está alterando también las dinámicas comerciales. El arbitraje (la compra en mercados más baratos para vender en regiones con precios más altos) se está reduciendo o incluso revirtiendo, según Olson. En términos prácticos, esto implica que el flujo habitual de resina desde Asia hacia otros mercados pierde atractivo, limitando la disponibilidad internacional y contribuyendo a la presión sobre precios. A diferencia del polietileno, cuya producción en Norteamérica está orientada en gran medida a la exportación gracias a la ventaja de los líquidos de gas natural (NGL), el PP presenta un carácter más regional. Esto hace que las disrupciones en zonas concretas, como Oriente Medio o Asia, se trasladen con mayor rapidez a otros mercados, incluido el europeo. Desde el lado de la oferta energética, los operadores también apuntan a una demanda internacional al alza. Según han informado medios especializados estadounidenses, durante una conferencia celebrada el 28 de abril, ejecutivos de ENTERPRISE PRODUCTS señalaron que la pérdida de suministro de hidrocarburos en Oriente Medio ha “fracturado la cadena de suministro asiática”, impulsando la demanda de materias primas estadounidenses. Según su codirector ejecutivo, Jim Teague, esta tendencia podría mantenerse hasta 2026 e incluso 2027.
Sin embargo, la evolución del PP no depende únicamente de la oferta. La demanda en sectores clave introduce un factor de incertidumbre adicional. Ejecutivos de DOW apuntaron el 23 de abril que la debilidad en industrias downstream como automoción y electrodomésticos ha contribuido a moderar las subidas de precios. En el caso del automóvil, uno de los principales sectores consumidores de PP, las ventas en Estados Unidos registran un 7,1% de caída interanual en abril, el octavo retroceso mensual consecutivo, mientras que analistas internacionales prevén una contracción superior al 3% en el conjunto del año.
Para el mercado europeo, este contexto combina señales contrapuestas. Por un lado, la presión en precios y la reducción de oferta global pueden tensionar el acceso a materia prima. Por otro, la debilidad de algunos sectores industriales puede limitar la traslación completa de estos incrementos.