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RECICLADOS

Nuevo paso para la planta de GR3N e INTECSA INDUSTRIAL

MODUS proyecta en Huelva una planta para producir 36.000 toneladas anuales de RPET

Redacción P&C

26 de agosto de 2026

Plano de disposición general de la futura planta de MODUS en Huelva. Fuente: Proyecto Básico MODUS / Novotec Consultores.

El proyecto MODUS para construir en España la primera planta industrial de reciclaje químico de PET basada en la tecnología MADE da un nuevo paso en su desarrollo y, por primera vez, permite conocer con detalle dónde y cómo se configurará la futura instalación. La documentación sometida a información pública por la Junta de Andalucía sitúa la planta en el Parque Huelva Empresarial, sobre una superficie de 84.955 m², y concreta tanto sus capacidades como las principales unidades que integrarán el complejo.

La Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente en Huelva abrió el procedimiento de información pública de la Autorización Ambiental Integrada (AAI) correspondiente al proyecto, promovido formalmente por MODELO DE UPCYCLING SOSTENIBLE S.L. (MODUS). Junto a la solicitud se han publicado el Proyecto Básico, el Estudio de Impacto Ambiental y su resumen no técnico.

La nueva documentación completa así uno de los principales datos que todavía permanecían abiertos en torno al proyecto. Como informó anteriormente Plásticos y Caucho, GR3N e INTECSA INDUSTRIAL habían confirmado que MODUS se construiría en España y que el proyecto aspiraba a alcanzar el cierre financiero en el cuarto trimestre de 2027 para iniciar sus operaciones comerciales en el segundo trimestre de 2030. Las compañías habían situado entonces su capacidad en 40.000 toneladas anuales de residuos de PET.

El expediente ambiental ofrece ahora una radiografía más detallada de la capacidad industrial prevista. En su descripción general, el Proyecto Básico señala que el proceso está diseñado para manejar 57.600 toneladas anuales de residuos textiles o 60.000 toneladas anuales de residuos de envases. La materia prima incluirá residuos de PET procedentes de botellas, envases y textiles.

La documentación maneja distintas magnitudes en función de la composición de la alimentación y del punto del proceso considerado. En el apartado específico de producción, MODUS establece un rango de tratamiento químico de entre 44.642 y 51.020 t/año, tomando como escenarios textiles con un contenido medio de poliéster del 80 % y del 70 %, respectivamente. La instalación operará con un factor de servicio previsto de 8.000 horas anuales.

El expediente no explica expresamente cómo se relacionan estas capacidades con las 40.000 toneladas anuales anunciadas previamente por GR3N, por lo que los nuevos datos no permiten concluir por sí solos que se haya producido una ampliación del proyecto. Sí permiten distinguir entre la capacidad de recepción o procesamiento de diferentes corrientes de residuos, la cantidad que entra efectivamente en el tratamiento químico y la producción final de polímero.

En este último punto, la documentación fija una producción prevista de 35.714 toneladas anuales de PET, cifra que el propio Proyecto Básico redondea en otros apartados a unas 36.000 t/año de granza reciclada. En el escenario considerado más desfavorable, correspondiente a residuos textiles con un 70 % medio de poliéster, MODUS calcula un rendimiento de 0,7 toneladas de PET por tonelada de residuo alimentado. Cuando la alimentación está constituida exclusivamente por envases de PET, el rendimiento previsto aumenta hasta 0,8 toneladas de polímero por tonelada de residuo.

La planta recibirá residuos procedentes de gestores externos, que deberán haber realizado previamente determinados tratamientos y cumplir los criterios de calidad acordados con MODUS. Ya en Huelva, botellas, envases y residuos textiles pasarán por una etapa mecánica adicional para ajustar el tamaño de partícula y retirar humedad e impropios antes de ser transportados neumáticamente hacia la unidad de despolimerización.

Es en esta unidad se encuentra el núcleo de la tecnología MADE, desarrollada por GR3N. El PET será sometido a una hidrólisis alcalina en reactores que utilizan radiación de microondas para acelerar la reacción. El proceso rompe las cadenas de poliéster y recupera sus componentes químicos, principalmente ácido tereftálico y monoetilenglicol.

El ácido tereftálico obtenido se someterá posteriormente a purificación y cristalización para producir PTA, mientras que el monoetilenglicol se recuperará mediante destilación hasta alcanzar, según el Proyecto Básico, una pureza del 99,95 %.

El diseño va además más allá de la simple recuperación de los monómeros. MODUS incorpora una unidad de polimerización en la propia planta para recombinar PTA y MEG y producir nuevamente PET. La documentación sostiene que el polímero resultante tendrá características equivalentes al fabricado a partir de materias primas fósiles y podrá emplearse de nuevo en envases, botellas y fibras textiles.

La integración industrial incluye también una unidad de tratamiento de salmuera y electrólisis cloro-álcali que permitirá regenerar internamente parte de la sosa cáustica y el ácido clorhídrico necesarios para el proceso. El complejo contará asimismo con unidades de purificación de PTA, destilación de MEG, servicios de vapor y aceite térmico, refrigeración, aire comprimido y nitrógeno, tratamiento de aguas, subestación eléctrica, laboratorio, taller y almacenamiento de producto final.

La planta ocupará 15 parcelas que, en conjunto, suman 84.955 m² de suelo urbano actualmente sin edificar. El emplazamiento se encuentra a unos seis kilómetros del núcleo urbano de Huelva y a 3,8 kilómetros de San Juan del Puerto. La elección no fue la única alternativa analizada. El Estudio de Impacto Ambiental compara tres localizaciones: el Polígono Nuevo Puerto, el Parque Huelva Empresarial y el Parque Empresarial La Jara. El primero presentaba dificultades de disponibilidad por la fragmentación del suelo, mientras que el Parque Huelva Empresarial disponía de 19 parcelas libres superiores a 10.000 m², con una superficie conjunta de 71,9 hectáreas.

La evaluación multicriterio asigna al Parque Huelva Empresarial la mejor puntuación global de las alternativas consideradas. Entre los factores valorados figuran la disponibilidad de suelo, accesibilidad, distancia a núcleos de población, espacios protegidos, hidrografía, ordenación territorial, servicios, fauna y paisaje. La documentación destaca además su acceso a la red viaria principal y al ferrocarril y la disponibilidad de suministros, depuración y acometida eléctrica.

El nivel de detalle de la tramitación ambiental permite también cuantificar por primera vez algunas de las necesidades operativas del proyecto. MODUS estima un consumo eléctrico de 150 GWh al año, concentrado principalmente en los reactores de microondas y en la unidad cloro-álcali. A ello se suman 232.000 MWh anuales de gas natural, empleado principalmente en polimerización y en los sistemas térmicos auxiliares, además de unos 40 m³ anuales de gasóleo.

El consumo de agua procedente de la red del polígono se estima en 200.349 m³ anuales. El diseño prevé, no obstante, una circulación interna considerablemente superior: alrededor de 429.840 m³ de agua serán reutilizados dentro del propio proceso.

El estudio específico de huella de carbono incorporado al expediente calcula unas emisiones en fase de explotación de aproximadamente 43.010 toneladas de CO₂ equivalente al año. Frente a ellas, la modelización realizada mediante ECOINVENT estima que la sustitución del escenario de referencia basado en materias primas fósiles permitiría evitar 122.332,5 toneladas anuales de CO₂ equivalente. Se trata de una estimación del propio estudio ambiental y depende, por tanto, de los supuestos empleados en la comparación de ambos escenarios.

El Proyecto Básico plantea un plazo global de 32 meses para la ingeniería de detalle, construcción y puesta en marcha de la instalación. El inicio efectivo de las obras queda condicionado a la obtención de la autorización ambiental, licencia de obra y restantes permisos administrativos.

Ese horizonte resulta coherente con la hoja de ruta comunicada a Plásticos y Caucho por GR3N e INTECSA INDUSTRIAL. Las compañías mantienen como objetivo alcanzar el cierre financiero durante el cuarto trimestre de 2027 y comenzar las operaciones comerciales en el segundo trimestre de 2030. El proyecto cuenta con un acuerdo de subvención de 35 millones de euros del Fondo Europeo de Innovación, mientras que GR3N cerró recientemente una ronda Serie B de 15,5 millones destinada, entre otros objetivos, a avanzar en la industrialización de MADE.

La documentación ambiental no desglosa, por ahora, la inversión industrial total necesaria para levantar MODUS. El apartado denominado “Presupuesto” del Proyecto Básico se limita a cuantificar medidas ambientales y correctoras asociadas a las diferentes fases de la instalación, por lo que no permite establecer el CAPEX global del proyecto.

MODUS tiene su origen en el acuerdo alcanzado en 2023 entre GR3N e INTECSA INDUSTRIAL para desarrollar en España la primera implantación a escala industrial de la tecnología MADE. INTECSA participa como accionista de GR3N y socio estratégico del proyecto y asumirá el desarrollo y posteriormente la ingeniería, suministro y ejecución de la planta.

Con la apertura de la tramitación ambiental en Huelva, el proyecto pasa así de una definición fundamentalmente tecnológica y financiera a concretar por primera vez su implantación industrial: casi 85.000 m² de suelo, una cadena integrada desde el pretratamiento de residuos hasta la nueva polimerización del PET y un calendario de construcción que deberá desembocar, si se cumplen los plazos anunciados, en la entrada en operación comercial en 2030.