Martes, 5 de mayo de 2020 | Al descenso generalizado del consumo derivado de la desaceleración económica que ha venido padeciendo el sector del film retráctil, se han sumado los efectos de la pandemia de enfermedad por coronavirus, que ha acentuado aún más la caída de la demanda. Salvo en el sector de la alimentación, el médico-farmacéutico, el de la higiene personal y el de la limpieza del hogar, la demanda se ha mantenido prácticamente entumecida tras decretarse el estado de alarma y producirse una parada en la actividad de algunos sectores en los que el consumo de film retráctil es muy utilizado: juguetería, construcción, automoción, entre otros.
Tras una primera quincena de marzo se han ido acentuando los efectos del confinamiento y un descenso en la demanda que ha llegado a bascular entre el 40 y el 70%, dependiendo de los sectores. La demanda de film retráctil en sectores como el de automoción, construcción, electrónica o el eléctrico, entre otros, se ha visto afectada significativamente. “Tuvimos que paralizar líneas de producción por falta de demanda desde la penúltima semana de marzo y los pedidos quedaron detenidos. Ha sido a partir de la segunda semana de abril cuando se han empezado a concluir y cerrar algunos pedidos”, afirma uno de los fabricantes de film retráctil de polietileno para distintas industrias.
En otros sectores, como el alimentario, la demanda se vio impulsada desde que se produjeron los primeros rumores de un estado de alarma hasta la penúltima semana del mes de marzo, para normalizarse a lo largo de abril. “Nosotros hasta el 25 de marzo estábamos facturando con récord histórico, debido a la demanda de film retráctil para el sector alimentario, higiénico y farmacéutico; después el consumo se ha relajado, manteniendo el mismo ritmo que antes del estado de alarma. Donde se ha notado verdaderamente un frenazo, prácticamente en seco, ha sido en otros sectores, como el de la automoción y algo menos en el de la construcción y otros. Nosotros nos hemos visto obligados a paralizar líneas de producción, pues gran parte de nuestros clientes de estos sectores no solo no han realizado nuevos pedidos, sino que incluso algunos de ellos cancelaron los que ya habían cursado”, afirma otro de los fabricantes de film retráctil para distintas industrias.
La demanda de film de agrupación para algunos sectores se mantiene suspendida y la duda de buena parte de los fabricantes es la de cómo afrontar esta situación. Si como ya veníamos apuntando, el sector del film retráctil se encontraba “tocado” desde el pasado verano, ahora la mayoría de los agentes consultados se preguntan cómo se va a recuperar este mercado que ya estaba debilitado.
Tras casi dos meses de confinamiento a resultas del estado de alarma, la mayor parte de los actores están a la expectativa de los acontecimientos en los próximos meses, ya que si bien históricamente, de abril a julio es cuando la demanda ha mostrado sus puntas más altas, la actividad se verá irremediablemente ralentizada en el sector HORECA y otros, en el mejor de los casos. Será pues decisivo para los actores de este mercado ver hacia qué sectores se dirige el consumo en los próximos meses.
El 80% de los fabricantes y distribuidores que han sido consultados ha afirmado que tras mantenerse en la primera quincena de marzo en general en todos los sectores, la demanda ha caído en picado en la mayor parte de los sectores, salvo en los de primera necesidad.
“Hay un bloqueo casi total, no compramos ni vendemos film retráctil para nuestros clientes de otros sectores que no sea el alimentario. Nuestras ventas han descendido un 70%”, afirma uno de los distribuidores que ha sido consultado.
“El mercado de film retráctil de polietileno en marzo y abril se ha visto suspendido en algunos sectores, mientras que en el de la alimentación y la higiene se ha comprado más de lo habitual”, afirma uno de los proveedores consultados.
“No hemos dejado de vender; no nos está afectando de momento la crisis, quizá porque nuestros clientes son del sector de la alimentación”, afirma uno de los fabricantes que ha sido consultado.
“La demanda de nuestros clientes se mantuvo en marzo con respecto a la del mes anterior, pero no en abril, que ha descendido bastante, ya que nuestros clientes de sectores no alimentarios han suspendido sus pedidos ante el descenso de actividad que se ha producido como consecuencia del confinamiento y el estado de alarma”, afirma uno de los distribuidores que ha sido consultado.
La creciente demanda de film retráctil en las distintas industrias (la construcción, juguetería, alimentación y bebidas, entre otras) registrada desde hace años, ha venido situando a este mercado como uno de los de mayor impulso, junto al de los filmes estirables. Desde hace unos años ha sido uno de los segmentos de los embalajes flexibles más dinámicos, no solo en España, sino en toda Europa.
La guerra al plástico y la desaceleración económica han venido afectando a este y a otros semielaborados y ahora se suman los estragos de la pandemia. No obstante, esta nueva situación ha demostrado que el plástico es un material muy necesario, que ha servido, incluso en casos extremos, para proteger a los profesionales sanitarios que han estado en primera línea frente a la pandemia. REPSOL QUÍMICA, por ejemplo, ha donado una gran cantidad de bobinas de saco de 25 kilos, film retráctil y fundas de octavines, para confeccionar batas impermeables con destino a los sanitarios que han lidiado con el Covid-19 en los hospitales.
La pandemia y el estado de alarma decretado por el Gobierno de España no solo ha detenido gran parte de la actividad y la demanda de algunos sectores consumidores de film retráctil de polietileno, sino que también ha hecho disminuir el interés de otras opciones al film retráctil virgen, que antes de la declaración de la pandemia interesaban a los clientes. “Todo está en espera de cómo evolucione la demanda. Todo está bastante paralizado. Antes de la pandemia, ya desde el último trimestre del pasado año, algunos de nuestros clientes nos solicitaban información sobre film retráctil elaborado con distintos porcentajes de material reciclado, y ahora esa no parece ser su más importante inquietud”, informa uno de los distribuidores de film retráctil a base de material virgen y otros semielaborados.
Aunque algún que otro proveedor intentó realizar alguna subida leve en marzo, no se puede hablar de un encarecimiento generalizado, manteniéndose en general, los precios, con respecto al mes anterior. En abril, en cambio, los precios del film retráctil han bajado entre los 60 y los 120 €/Tm. Pese al descenso de las tarifas, no se ha logrado estimular la demanda. Con estas rebajas en las tarifas se ha repercutido la bajada de costes de los materiales, que en el primer trimestre de este año han acumulado una bajada de entre 70 y 140 €/Tm.
Si bien una demanda floja ha ido caracterizando el mercado del film retráctil desde el pasado verano y ya algunas de las empresas apuntaban a un descenso del 25-35% de la producción en enero y febrero, con respecto al mismo primer bimestre de 2019, las mismas empresas reconocen que la demanda entre marzo y abril ha vuelto a descender entre un 40% y un 70%, con respecto a los mismos dos meses del pasado año, dependiendo en gran medida de los sectores a los que se suministre el semielaborado.
Aquellos actores de este mercado que confiaban que en este segundo bimestre cambiaría la tendencia de las ventas, debido a que siempre es a partir de abril cuando la demanda empieza a crecer, este año la reactivación no ha ocurrido y muchos son los proveedores que prevén ahora que el mercado se verá muy perjudicado a lo largo de este año.
Nadie en el sector se atreve a pronosticar qué va a ocurrir en los próximos meses, aunque la mayoría de los proveedores y consumidores que han sido consultados se mantienen en alerta con respecto a lo que está por venir en los próximos meses.
La disponibilidad de film retráctil o de agrupación continúa siendo muy amplia. Todos los proveedores consultados confirman que disponen de mayor capacidad de la solicitada por sus clientes. No solo cuentan con stock, sino con la disponibilidad de seguir fabricando este semielaborado.
A lo largo del mes de marzo, los precios se mantuvieron prácticamente quietos en torno a los 1.490 €/Tm. Las tarifas más bajas de film retráctil bascularon entre los 1.220 y los 1.300 €/Tm. (precios de fábrica) y las más caras, entre los 1.580 y los 1.700 €/Tm. (precios al cliente final).
En abril el precio medio del film retráctil ha caído hasta los 1.390 €/Tm., variando los más reducidos entre 1.050-1.230 (precios de fábrica) y los más elevados, entre 1580-1.680 €/Tm. (precios al cliente final).
Compradores y vendedores que han sido consultados a lo largo del segundo bimestre de este año han ofertado o adquirido film retráctil de polietileno a 1.050, 1.070, 1.200, 1.220, 1.230, 1.290, 1.300, 1.350, 1.400, 1.420, 1.440, 1.450, 1.460, 1480, 1.490, 1.500, 1.520, 1.540, 1.550, 1.560, 1.580, 1.590, 1.600, 1.610, 1.640, 1.650 y 1.680 €/Tm.