COYUNTURA
Redacción P&C
9 de septiembre de 2026
Desde el 21 de mayo de 2026, las exportaciones extracomunitarias de residuos plásticos están sujetas al procedimiento de notificación y consentimiento previos.
Las exportaciones españolas de residuos plásticos a Turquía y países no pertenecientes a la OCDE se desplomaron en junio, el primer mes completo desde la entrada en aplicación de los nuevos controles europeos sobre estos movimientos.
España exportó durante ese mes 460 toneladas a estos países, un 98,1% menos que las 23.592 toneladas registradas en mayo y un 97,5% por debajo de junio de 2025.
El descenso coincide con la aplicación, desde el 21 de mayo, del procedimiento de notificación y consentimiento previos para todas las exportaciones extracomunitarias de residuos plásticos, incluidos los residuos limpios y no peligrosos destinados al reciclaje.
La caída no se limita a España. El conjunto de la UE redujo estos envíos desde 113.297 toneladas en mayo hasta 14.408 toneladas en junio, lo que representa un descenso mensual del 87,3%. En comparación con junio de 2025, el retroceso alcanza el 85,4%.
La evolución mensual muestra que el cambio se concentra claramente en junio. Entre enero y mayo de 2026, España había exportado 103.582 toneladas a Turquía y países no OCDE, un 9,8% más que durante los cinco primeros meses de 2025.
El desplome de junio invirtió esa evolución y situó el acumulado del primer semestre en 104.042 toneladas, un 7,5% menos que las 112.513 toneladas contabilizadas entre enero y junio del pasado año.
En el acumulado semestral, España continúa como el segundo mayor exportador comunitario de residuos plásticos hacia estos mercados, únicamente por detrás de Alemania, que acumuló 145.196 toneladas durante el periodo. Bélgica ocupa la tercera posición, con 82.774 toneladas, seguida de Países Bajos, con 81.478. Estos cuatro países concentraron cerca del 82% de las 505.909 toneladas exportadas por la UE durante los seis primeros meses del año.
Fuente: Eurostat
El descenso de junio fue especialmente acusado entre los principales exportadores. Alemania pasó de 28.430 toneladas en mayo a únicamente 111 toneladas en junio, un 99,6% menos.
España mostró una evolución similar, al pasar de 23.592 a 460 toneladas. Polonia redujo sus envíos un 96,4%; Eslovenia, un 95,6%; Italia, un 89,3%; y Bélgica, un 87,4%.
Países Bajos mantuvo el mayor volumen mensual, con 6.325 toneladas, aunque también registró una caída del 59,6% respecto a mayo. El país concentró por sí solo cerca del 44% de todas las exportaciones comunitarias contabilizadas en junio.
La evolución no fue uniforme. Croacia aumentó sus envíos un 6%, hasta 1.593 toneladas; Hungría los elevó un 48%, hasta 492 toneladas; y Lituania más que los triplicó, hasta 802 toneladas.
El Reglamento (UE) 2024/1157 sobre traslados de residuos endurece progresivamente las condiciones para exportar residuos plásticos fuera del mercado comunitario.
Desde el 21 de mayo de 2026, las exportaciones extracomunitarias de residuos plásticos están sujetas al procedimiento de notificación y consentimiento previos. La obligación comprende también los residuos limpios, no peligrosos y destinados al reciclaje incluidos en el código B3011.
Antes de efectuar el traslado, el exportador debe presentar la documentación correspondiente y obtener el permiso de las autoridades competentes implicadas. La tramitación de los procedimientos sujetos a notificación se realiza electrónicamente mediante el nuevo sistema europeo DIWASS.
La Comisión Europea señala que el objetivo es impedir que los residuos europeos terminen en instalaciones que no puedan gestionarlos de manera que no sea perjudicial para el medioambiente.
El siguiente cambio llegará el próximo 21 de noviembre.A partir de entonces quedarán prohibidas todas las exportaciones de residuos plásticos a países no pertenecientes a la OCDE, inicialmente hasta el 21 de mayo de 2029.
Tras ese periodo, los países interesados en volver a recibir residuos plásticos europeos deberán solicitarlo a la Comisión y demostrar que cuentan con capacidad para gestionarlos de forma ambientalmente adecuada.
La prohibición no afectará automáticamente a Turquía, ya que forma parte de la OCDE. Sin embargo, sus importaciones continuarán sometidas al procedimiento de notificación y consentimiento y a una vigilancia específica por parte de la Comisión.
El Ejecutivo comunitario podrá abrir consultas y, en último término, suspender los envíos cuando detecte un crecimiento que pueda ocasionar daños ambientales, una gestión inadecuada o la reexportación de los residuos hacia terceros países.
A partir del 21 de mayo de 2027, los exportadores también deberán demostrar mediante auditorías independientes que las instalaciones receptoras gestionan los residuos de manera correcta.