La mayoría de bolsas reutilizables están hechas con polipropileno no tejido, que no se recicla ampliamente y normalmente no contiene ningún material reciclado posconsumo.
INVESTIGACIÓN, DESARROLLO E INNOVACIÓN
Jorge Rodríguez
23 de enero de 2024
La huella de carbono de las bolsas de plástico de un solo uso es mucho menor que la de las bolsas reutilizables que no se reutilizan lo suficiente. Además, si las bolsas reutilizables no se limpian y desinfectan con frecuencia, algo que la mayoría de usuarios reconocen no hacer, pueden suponer un riesgo para la salud. Varios estudios respaldan estas afirmaciones.
Tras la prohibición de las bolsas de un solo uso en Nueva Jersey, ha aumentado casi tres veces el consumo de plástico para la fabricación de bolsas
El estado norteamericano de Nueva Jersey implementó en 2022 la prohibición de las bolsas de un solo uso. Tras aplicarse la norma, el volumen total de bolsas disminuyó más del 60% a 894 millones de unidades.
Sería necesario reutilizar una sola bolsa de algodón orgánico todos los días durante 54 años (o alrededor de 20.000 veces) para compensar su impacto ambiental.
Sin embargo, un estudio independiente realizado por Freedonia Group muestra que, tras la prohibición de las bolsas de un solo uso en Nueva Jersey, el cambio de la película plástica a bolsas alternativas ha provocado un aumento de casi tres veces en el consumo de plástico para la fabricación de bolsas.
La investigación demuestra que, tras la prohibición, se ha consumido seis veces más plástico de polipropileno tejido y no tejido para producir las bolsas reutilizables que se venden a los consumidores como alternativa. La mayoría de estas bolsas reutilizables están hechas con polipropileno no tejido, que no se recicla ampliamente en los Estados Unidos y normalmente no contiene ningún material reciclado posconsumo.
Aproximadamente, uno de cada seis habitantes de Nueva Jersey encuestados dice que acumula más de 50 bolsas reutilizables tras un año
Este cambio de material también ha tenido como resultado un impacto ambiental notable, ya que el mayor consumo de bolsas de polipropileno contribuyó a un aumento del 500% en las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en comparación con la producción de estas mismas bolsas de polipropileno en 2015. En particular, el polipropileno no tejido, material alternativo dominante para las bolsas reutilizables, consume más de 15 veces más plástico y multiplica por más de 5 la cantidad de emisiones de GEI durante la producción por bolsa que las bolsas de plástico de polietileno.
Las bolsas reutilizables acumulan bacterias potencialmente peligrosas para la saludo, pero sólo el 3% de los compradores las lava regularmente.
El problema medioambiental que plantean los materiales alternativos para las bolsas plásticas de un solo uso ya fue observado en 2020 por un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. En esta investigación, se explica que una bolsa de algodón debe usarse entre 50 y 150 veces para tener un menor impacto en el cambio climático que una bolsa de plástico de un solo uso. Al tener en cuenta su huella ambiental total, algunos investigadores han afirmado que una bolsa de algodón potencialmente debe usarse más de 1.000 veces para alcanzar el equilibrio con una bolsa de plástico de un solo uso. Otros estudios, como el realizado en 2018 por la Agencia Danesa de Protección Ambiental, van más allá al afirmar que sería necesario reutilizar una sola bolsa de algodón orgánico todos los días durante 54 años (o alrededor de 20.000 veces) para compensar su impacto ambiental.
Si no se lava con frecuencia, la suciedad acumulada en una bolsa reutilizable es “similar a la de la suela de unos zapatos”
Según el informe de Naciones Unidas, las bolsas de polipropileno no tejido requieren de 10 a 20 usos para que su impacto ambiental sea menor que el de las bolsas plásticas de un solo uso. Una bolsa de polietileno reutilizable, más delgada, necesita de 5 a 10 usos, aunque en teoría todas estas bolsas se pueden limpiar y reutilizar durante toda la vida siempre que no estén dañadas.
El polipropileno no tejido, material alternativo dominante para las bolsas reutilizables, consume 15 veces más plástico y multiplica por más de 5 la cantidad de emisiones de GEI durante la producción por bolsa que las bolsas de plástico de polietileno.
En la investigación realizada por Freedonia Group tras la prohibición de las bolsas de un solo uso en Nueva Jersey, la mayoría de los encuestados dijeron que acumulaban al menos 10 bolsas reutilizables del año anterior. Aproximadamente, uno de cada seis habitantes de Nueva Jersey encuestados dijo que tenía más de 50.
La mayoría de los encuestados, alrededor del 62%, dijo que se queda con las bolsas. Alrededor del 20% las recicla. Aproximadamente, el 7% ha tirado al menos una. Sin embargo, cuanto mayor sea el número de bolsas en una reserva, más probable será que algunas terminen en la basura. Alrededor del 35% de los encuestados que acumularon más de 25 bolsas dijeron que reciclaron algunas, mientras que el 15% dijo que habían tirado una o más.
Existe también una vertiente sanitaria y de salud pública. Según un estudio que realizó la Universidad de Arizona y la Universidad de Loma Linda, sólo el 3% de los compradores con bolsas multiusos dijeron que las lavaban regularmente. El mismo estudio encontró bacterias en el 99% de las bolsas analizadas. El 50% portaba bacterias coliformes mientras que el 8% portaba E. coli, un indicador de contaminación fecal. "Su suciedad es comparable a la de la suela de unos zapatos", manifestó Ryan Sinclair de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Loma Linda, coautor del estudio.
Nueva York ha emitido un aviso oficial a los consumidores sobre las bolsas reutilizables: “Son una opción inteligente, pero podría haber algún riesgo”
Recientemente, el Departamento de Salud de Nueva York ha publicado un aviso para los consumidores en su sitio web sobre las bolsas de supermercado reutilizables. “Son una opción inteligente, pero podría haber algún riesgo", dice la advertencia. “Cuando llevas comida u otros artículos en estas bolsas, pueden dejar gérmenes como E. coli o Salmonella. Si las bolsas no se lavan y secan adecuadamente antes de usarlas nuevamente, estos gérmenes permanecen y pueden causar enfermedades”.