REGULACIONES Y FISCALIDAD
Redacción P&C
2 de julio de 2026
Bruselas considera que una metodología común contribuirá a crear condiciones homogéneas de competencia.
La Comisión Europea ha aprobado una metodología común para las botellas de bebidas de plástico de un solo uso fabricadas con PET. La medida establece por primera vez un marco armonizado para calcular, verificar y comunicar el contenido reciclado obtenido mediante reciclado químico, dentro del paquete legislativo sobre plásticos presentado por la Comisión en diciembre de 2025.
El objetivo de las nuevas normas es reforzar la transparencia en la forma en que se contabiliza el material reciclado incorporado a las nuevas botellas de PET de un solo uso. Bruselas considera que una metodología común contribuirá a crear condiciones homogéneas de competencia y a ofrecer mayor seguridad a las inversiones en el sector del reciclado de plásticos. La metodología podrá aplicarse a cualquier tecnología de reciclado, tanto mecánico como químico. Con ello, el Ejecutivo comunitario pretende facilitar que los Estados miembros puedan acreditar el cumplimiento de los objetivos de contenido reciclado establecidos en la Directiva sobre plásticos de un solo uso, evitando divergencias en los sistemas de cálculo y verificación. La Comisión recuerda que el reciclado mecánico continúa siendo la tecnología predominante para el tratamiento de residuos plásticos.
Este proceso se basa habitualmente en la clasificación, limpieza, trituración y posterior transformación del material para fabricar nuevos productos. Sin embargo, no todos los flujos de residuos pueden tratarse con la misma eficacia mediante esta vía. Determinados plásticos presentan limitaciones cuando contienen restos alimentarios, ciertos aditivos o materiales mezclados que dificultan su reciclabilidad. En esos casos, el reciclado químico puede actuar como tecnología complementaria.
A diferencia del reciclado mecánico, este proceso descompone los plásticos en moléculas más pequeñas, que posteriormente pueden reutilizarse como materia prima para fabricar nuevos plásticos u otros productos químicos. Según la Comisión, este enfoque permite reincorporar a la economía circular corrientes de residuos que, de otro modo, serían difíciles de valorizar. Su papel resulta especialmente relevante en aplicaciones que requieren elevados estándares de calidad, como los envases destinados al contacto con alimentos, donde la trazabilidad y la seguridad del material reciclado son factores críticos.
Las nuevas reglas también establecen criterios sobre qué materiales podrán computar como contenido reciclado a efectos de los objetivos europeos. En una primera fase, la Unión Europea contabilizará el plástico procedente de Estados miembros y de países del Espacio Económico Europeo, donde puede verificarse plenamente el cumplimiento de la normativa ambiental europea. A partir del 21 de noviembre de 2027, también podrá contabilizarse el plástico reciclado procedente de países de la OCDE, salvo que quede excluido por el Reglamento sobre traslados de residuos.
Además, el material reciclado originario de países no pertenecientes a la OCDE podrá computarse cuando exista un marco que garantice estándares equivalentes de protección de la salud humana y del medio ambiente, conforme a la Directiva Marco sobre Residuos y al Reglamento sobre envases y residuos de envases. La Comisión subraya que el contenido reciclado solo podrá contabilizarse para los objetivos europeos cuando se base en criterios creíbles, trazables y ambientalmente sólidos. Esta condición sitúa la verificación y la trazabilidad en el centro del nuevo marco, en un momento en el que la industria del envase afronta crecientes exigencias regulatorias y de mercado en torno al uso de materias primas recicladas.
El Reglamento de Ejecución será publicado próximamente en el Diario Oficial de la Unión Europea y entrará en vigor veinte días después de su publicación. Antes de su adopción, la Comisión consultó a las partes interesadas sobre la propuesta. El texto recibió además el respaldo de los representantes de los Estados miembros durante la reunión del Comité de Adaptación Técnica sobre Residuos celebrada en febrero de 2026 y fue notificado a la Organización Mundial del Comercio para que sus miembros pudieran presentar observaciones.
La forma en que se aplique el sistema determinará no solo el cumplimiento de los objetivos legales, sino también la evolución de las inversiones en tecnologías capaces de ampliar la disponibilidad de material reciclado apto para nuevas aplicaciones.