La reutilización de envases provocará más emisiones de carbono si no supera los desafíos a los que se enfrenta.
LEGISLACIÓN, NORMAS Y FISCALIDAD
Jorge Rodríguez
22 de noviembre de 2023
Falta de aceptación entre los consumidores, necesidad de una infraestructura de recolección adecuada, presiones regulatorias, seguridad del producto y costes económicos. Si no se superan estos desafíos, la reutilización de envases no reducirá las emisiones de carbono. Podría incluso incrementarlas. Estas son las conclusiones de un reciente informe de la consultora McKinsey que aborda el impacto que tendrá este tipo de packaging.
Los envases reutilizables ganan peso entre las medidas a adoptar para reducir las emisiones de carbono de la industria
Los envases reutilizables ganan peso entre las medidas a adoptar para reducir las emisiones de carbono de la industria. La cuestión se aborda también en el Reglamento de Envases y Residuos de Envases (PPWR), que establece objetivos de reutilización en el packaging de sectores como el de la comida para llevar.
El impacto potencial de los envases reutilizables es un estudio elaborado por la consultora McKinsey cuyo objetivo es promover el diálogo sobre la elección de envases y ampliar los datos disponibles sobre el uso de envases reutilizables frente a los de un solo uso. El documento plantea dos escenarios: el comercio electrónico para sectores no alimentarios en Alemania y el sector de comidas para llevar en Bégica. El informe analiza la efectividad que tendría la implementación de los envases reutilizables en estos dos sectores.
El transporte es clave: la reutilización obligará a realizar más trayectos que posibiliten la rotación de los envases.
Tras el análisis, las conclusiones indican que la reutilización puede agregar costes al sistema y aumentar el uso de recursos fósiles en términos de materiales, transporte y energía. Además, la reutilización se puede implementar mejor cuando se es posible evitar el transporte y el lavado a larga distancia. Esto último garantiza muchas rotaciones, por lo que las empresas y los consumidores no tienen que invertir en configuraciones paralelas o añadir una complejidad innecesaria a la cadena de suministro.
“Nuestros modelos muestran que los operadores de sistemas exitosos deben ir más allá de 20 rotaciones antes de poder lograr reducciones de emisiones. En el caso del envasado de alimentos para llevar, esto podría llegar a 200 rotaciones. Por lo tanto, será necesario utilizar materiales fiables y duraderos, así como garantizar un elevado número de devoluciones mediante incentivos y una comunicación armonizada, para hacer de la reutilización una solución económica y medioambientalmente eficiente. Con un número de rotación elevado, también será beneficiosa una reducción significativa de los residuos de envases”, explica el informe.
La reutilización puede agregar costes al sistema y aumentar el uso de recursos fósiles en términos de materiales, transporte y energía
En un esquema de reutilización de packaging, el envase debe devolverse al sistema después de cada rotación. Entre los casos de uso del estudio, la distancia promedio puede variar significativamente, lo que añade más costes de emisiones y, por lo tanto, desventajas clave en comparación con los envases de un solo uso.
El informe plantea dos casos de reutilización de envases: el sector de comidas para llevar en Bégica y el comercio electrónico para sectores no alimentarios en Alemania.
En áreas densamente pobladas, será clave la recolección, limpieza, inspección y redistribución de materiales reutilizables de cercanía. De no ser así, se incurrirá en costes económicos y emisiones importantes. De hecho, la curva de aprendizaje implica conseguir cómo volverse eficiente y pasar a un transporte con bajas emisiones de carbono. Además, el embalaje estandarizado puede generar ineficiencias debido al exceso de embalaje. Es probable que las empresas necesiten utilizar envases reutilizables dentro de las ciudades y evitar volúmenes excesivos para ser eficientes en términos de costes y carbono. En la mayoría de los sectores, excepto en las botellas de vidrio para bebidas en países que cuentan con sistemas de devolución de depósitos, la reutilización supone un cambio significativo para los consumidores.
Es necesario invertir en esquemas de reutilización que incorporen líneas de llenado, almacenes y minoristas
En el caso de la comida para llevar, es necesario un nuevo formato en la cadena de valor que incluya envases reutilizables, para los cuales la recogida y la logística inversa apenas existen hoy en día. En muchos casos de uso, es necesario invertir en esquemas de reutilización que incorporen líneas de llenado, almacenes, minoristas y otras ubicaciones, manteniendo al mismo tiempo los sistemas de envasado y embalaje existentes para aquéllos de un solo uso.
Será necesario utilizar materiales fiables y duraderos.
El hecho de que los clientes adapten o no sus comportamientos diarios afectará la implementación exitosa de soluciones de reutilización frente a los envases de un solo uso. Cuanto más fácil sea devolver los artículos reutilizables, más fácil será mantener un círculo de reutilización.
“Nuestros escenarios de casos de uso revelan que todavía hay una serie de desafíos que resolver antes de que se puedan obtener y ampliar los beneficios de la reutilización de envases. El profundo conocimiento de las empresas sobre dónde implementar, cuándo ofrecer y cómo ejecutar estos cambios dependerá de una investigación y una toma de decisiones complejas. Hacer esto bien podría ayudar a crear un modelo operativo en el que los envases reutilizables puedan ofrecer resultados positivos tanto desde el punto de vista medioambiental como económico”, concluye el informe.