La recogida selectiva funciona, pero hay formas de mejorarla

PLASTURGIA SOSTENIBLE, 24-02-22

PLASTURGIA SOSTENIBLE, 24-02-22 ¿Es la recogida selectiva la forma más eficiente de gestionar los residuos mixtos? Los resultados obtenidos por TOMRA en la planta noruega de IVAR IKS demostrarían, según la multinacional, que “la clasificación de los residuos mixtos antes de su eliminación es una mejor solución frente a su recogida selectiva”. Tras aplicar el modelo de la clasificación de residuos mixtos, esta instalación ha alcanzado una tasa de reciclaje del 56,4%, incrementando las tasas de recuperación desde un 28% hasta un 82%. Gracias a ello, IVAR ya se encontraría en niveles de recuperación que cumplen los objetivos de reciclaje que establece la UE para 2025.
 
Situada en Forus, entre las ciudades de Stavanger y Sandnes, en el suroeste de Noruega, IVAR gestiona los residuos y su recogida en 10 municipios que cuentan con una población aproximada de 325.000 habitantes. La tecnología de la planta de clasificación de residuos sólidos urbanos (RSU) permite recuperar grandes volúmenes de material reciclable antes de que sea incinerado. De esta manera, se reducen las emisiones de CO2 y la dependencia global de material virgen al poder suministrar contenido reciclado de alta calidad para generar productos y envases nuevos. Los objetivos de reciclaje locales e internacionales se han vuelto cada vez más estrictos. Por ello, IVAR vio la necesidad de mejorar los métodos de gestión de residuos que empleaba y analizó el potencial oculto de los residuos domésticos de la región. 
 
Para encontrar un enfoque más eficaz y respetuoso con el medio ambiente con el que gestionar los residuos, la empresa buscó el asesoramiento de TOMRA, quien realizó varios ensayos. Los análisis demostraron que, mientras la recuperación de papel a partir de los flujos de los RSU funcionaba bastante bien, aún había un margen de mejora para la recuperación de plásticos, ya que los residuos domésticos contenían grandes cantidades de plásticos reciclables que debían eliminarse en un proceso separado.
 
El resultado fue la construcción de una nueva planta de clasificación de residuos mixtos totalmente automatizada que consta de nuevas instalaciones para el reprocesamiento de plásticos y la clasificación de papel, así como la eliminación de la recogida selectiva de plásticos en esa región. Antes, los plásticos se recogían por separado, ahora se depositan también en el contenedor gris y se recuperan en la nueva planta. Como resultado, solo los residuos de la planta se transportan a la planta de recuperación energética de residuos y se utilizan para producir electricidad y energía para los sistemas de calefacción en remoto. En resumen, todos los materiales que los habitantes del municipio desechan se transforman de nuevo en valor de la manera más óptima.
 
La nueva instalación comenzó a funcionar en enero de 2019 y, desde entonces, 22 de las unidades de clasificación AUTOSORT® de última generación de TOMRA separan de manera eficiente y eficaz los plásticos (PET, PS, LDPE, HDPE, PP) y el papel (papel mixto, cartón, cartones de bebidas) de los residuos (contenedores grises) que se recogen. Además, los metales (aluminio, acero) también se recuperan de los residuos. Mediante la combinación de procesos y tecnologías de clasificación muy avanzados, la planta se ha fijado los siguientes objetivos: clasificar casi todos los plásticos de PE, PP, PS o PET aptos para el reciclado (mecánico), clasificar el 95% de las fracciones escaneadas y alcanzar índices de pureza del 95-98%. Los residuos generados por los municipios a los que IVAR presta servicio contienen una gran cantidad de materiales valiosos y reciclables. Todos ellos, en su forma más pura y homogénea, pueden procesarse, reciclarse y reintroducirse en el mercado como reciclados de alta calidad. En la actualidad, IVAR procesa 40 Tms./hora de RSU, de las que separan el papel, los plásticos, los metales y los residuos en varias etapas.
 
Preselección
 
Una vez que el material recogido se introduce en la planta, los artículos de más de 350 mm. se clasifican mediante una criba de dedos y se trituran en trozos más pequeños antes de que dos cribas de tambor separen el material en tres tamaños diferentes: 0-60 mm. / 60-150 mm. / 150-320 mm. En un segundo paso, las máquinas AUTOSORT® de TOMRA recuperan el 90% de las fracciones de plástico de tamaño medio (60-150 mm.) y de tamaño grande (150-320 mm.) antes de extraer el papel mezclado. Por último, los imanes y las corrientes de Foucault eliminan los metales ferrosos y no ferrosos.
 
Recuperación de plásticos y papel
 
Una vez que los plásticos se preclasifican, se procede a su clasificación por tipo de material. En primer lugar, los separadores balísticos separan las películas de plástico y los plásticos rígidos. A continuación, 14 máquinas AUTOSORT® se encargan de separar los plásticos rígidos en PP, HDPE, PS, PET y crean una fracción limpia de film de plástico LDPE. Para aumentar aún más los niveles de pureza, estas fracciones de material limpio se someten a una segunda clasificación que también realizan las máquinas AUTOSORT®. En este paso se eliminan los contaminantes restantes. 
 
A continuación, las fracciones finales de PS y PET de alta calidad se empacan según cada tipo de material y se envían a diferentes plantas de reciclaje mecánico en Europa. El LDPE, el HDPE y el PP se lavan, se secan y se peletizan en la planta de Forus vendiéndose como pelets. Al mismo tiempo, la fracción de papel mixto, así como la entrada de papel y cartón mixto procedente de la recogida selectiva, se procesa en una línea de clasificación independiente. De las 23.250 Tms. de papel que se clasifican por turno, el 95,7% del material de entrada se convierte en cuatro productos de papel comercializables como son De-ink, ECC (cartón corrugado), tetrabrik y cartón.
 
“Hemos comprobado de primera mano que estas máquinas son una herramienta esencial para la clasificación automatizada de residuos”, ha asegurado Rudolf Meissner, supervisor jefe de Sistemas de Clasificación de Residuos de IVAR. “No solo logran un alto rendimiento, sino también niveles de pureza elevados, que son el objetivo que persiguen todas las plantas de clasificación”, ha señalado Meissner, quien destaca también que, combinado con un servicio fiable “podemos convertir nuestro proceso de clasificación de residuos en una actividad rentable y competitiva”.
 
Al iniciar sus actividades en 2019, IVAR se fijó el objetivo general de recuperar casi todos los tipos de plástico (PE, PP, PS, PET) y un objetivo más concreto de alcanzar índices de pureza del 95-96% en la clasificación de LDPE, PP, HDPE, PS y PET. El objetivo de la planta se hizo pronto realidad y se alcanzaron índices de pureza de hasta el 98%. En cuanto al papel, los estudios de clasificación han demostrado que más del 85% de todos los cartones para bebidas presentes en los residuos domésticos se han separado del flujo con éxito.
 
Una nueva vida para los plásticos
 
Tras extraer los materiales reciclables del material de entrada, las fracciones clasificadas se someten a un amplio proceso de reciclaje en las mismas instalaciones. Mientras que las pacas homogéneas de PET y PS y los metales ferrosos y no ferrosos se venden a recicladores europeos, las poliolefinas (LDPE, HDPE y PP) se trituran en escamas, se lavan en caliente, se secan y se peletizan in situ antes de venderse como productos industriales. Ya han sido miles de Tms. de PE y PP las que se han recuperado de los RSU y se han apartado de la incineración para integrarse en la producción de reciclados de polímeros de alta calidad.
 
Reducción del impacto medioambiental
 
Antes de la apertura de la planta de clasificación de residuos, la tasa de recogida selectiva en la región a la que IVAR prestaba servicio era ya muy alta y se clasificaban el 65% de los residuos recogidos. Con la nueva planta, la tasa de recuperación de materiales reciclables ha alcanzado el 74%. Desde el punto de vista medioambiental, la clasificación, recuperación y reciclaje de plásticos a partir de flujos de residuos mixtos supone una reducción doble de las emisiones de CO2 . En primer lugar, se incineran menos plásticos; que tienen un alto valor calórico, pero también un contenido de carbono fósil. En segundo lugar, el suministro de plásticos reciclados de alta calidad reduce la necesidad de la producción primaria. De este modo, IVAR suministra materiales respetuosos con el medio ambiente y trabaja en consonancia con los principios de la economía circular. Todo ello se traduce en una reducción de 33.000 Tms./año de emisiones de CO2, lo que equivale a retirar de la circulación 20.000 coches que utilizan combustibles fósiles.
 
TOMRA cree que “los resultados han dejado claro que la clasificación de los RSU antes de la incineración aporta numerosos beneficios”. Ponen como ejemplo a Noruega, donde ya no es necesario recoger los envases de plástico por separado, con el consiguiente ahorro en los costes. Además, se ha conseguido que IVAR proporcione material reciclado listo para fabricar nuevos productos y envases, reduciendo a la vez su huella de CO2. Ya están empezado a investigar si el vidrio y los residuos biológicos podrían extraerse de forma rentable de las fracciones finas (0-60 mm.).
 
Recogida selectiva en España
 
En España, la recogida selectiva de los envases que realiza el sistema establecido por ECOEMBES lleva varios años arrojando unos resultados que colocan a nuestro país entre los países líderes en reciclaje de envases plásticos. Los más de 8.100 ayuntamientos repartidos por toda España son los encargados, a través de gestores públicos y privados, de recoger los envases domésticos procedentes de los contenedores amarillos y azules para enviarlos después a las plantas donde comenzará el proceso de transformación.
 
Lo cierto es que atendiendo a los últimos datos disponibles sobre recogida de residuos de forma selectiva en España (no solo envases), se comprueba que tan solo suponen el 22% del total de los residuos recogidos. Publicada por el INE el pasado mes de noviembre, la última estadística sí muestra que la recogida selectiva aumentó en 2019 un 13,5% en tasa interanual. De los 22,8 millones de Tms. de RSU que recogieron las empresas gestoras de residuos en 2019, 17,8 millones de Tms. correspondieron a residuos mezclados y 5 millones de Tms. procedieron de la recogida selectiva. Los residuos recogidos de forma separada de papel y cartón aumentaron un 20,6% respecto al año anterior, los de animales y vegetales un 15,7%, y los de envases y embalajes mixtos un 11,4%.
 
A pesar de los buenos resultados obtenidos por TOMRA e IVAR, la multinacional noruega también ha reconocido que “la automatización complementa a la clasificación de residuos” por lo que “nunca sustituirá a los sistemas locales de recogida selectiva de residuos”. “Los componentes de una gestión óptima de los residuos (recogida, clasificación de residuos mixtos y reciclaje) deben ir de la mano. Solo así podremos optimizar la cantidad de material que reciclamos”. 
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