Martes, 31 de marzo de 2020 | En el primer trimestre de este año la demanda de film alimentario, tanto de polietileno como de PVC, se ha recuperado ampliamente con respecto al trimestre anterior, debido en gran parte a que el consumo se ha disparado, sobre todo en la última quincena de marzo tras decretarse el estado de alarma en España para afrontar la pandemia del Covid-19.
En enero y febrero la demanda, en general, fue bastante buena, incrementándose significativamente con respecto a los meses anteriores, según han apuntado la mayor parte de los actores del sector que han sido consultados.
“Ha sido sobre todo en marzo y en la última quincena cuando la demanda ha despuntado claramente, debido al mayor consumo producido en el sector de la alimentación por miedo al desabastecimiento ante el estado de alama decretado por el Gobierno de España. Esto, unido a que en enero y febrero la demanda ha sido buena, nos ha permitido recuperar en el primer trimestre de 2020 el volumen de ventas con respecto a la tendencia apática que veníamos sufriendo. Ahora nuestra preocupación es que no nos falte la materia prima en abril y que las circunstancias nos permitan seguir produciendo”, afirma uno de los fabricantes consultados.
“Hemos solicitado material para dos o tres meses, hasta que no esté en nuestros almacenes no estaremos tranquilos, pues está habiendo atrasos y problemas. Las disposiciones destinadas a frenar la propagación del coronavirus están perturbando los flujos del comercio internacional y contribuyendo a crear cuellos de botella logísticos en las cadenas de suministro”, nos comenta otro de los extrusores de film alimentario.
Los precios de los films alimentarios de PE y PVC, en cambio, no han sufrido variaciones significativas en los tres primeros meses del año. Si bien en el caso de los del film alimentario de PE se han registrado algunas bajadas en enero y febrero, en ningún caso los descensos han superado los 30 €/Tm., manteniéndose inalterables, en cambio, en el mes de marzo. Por su parte, las tarifas del film de PVC, si bien en enero y febrero no se produjeron altibajos, al inicio del me de marzo se ha intentado repercutir la subida del material, no más allá de los 15-20 €/Tm.
Las tarifas del film alimentario de PE, pues, han descendido ligeramente en enero y febrero, debido en gran medida a que el abaratamiento del polietileno se ha repercutido, sobre todo en el precio de fábrica del film alimentario. El 65% de las rebajas aplicadas se produjeron en enero y el 35% restante en el mes de febrero, oscilando las bajadas de tarifas entre los 10 y los 30 €/Tm.
En el mes de marzo, en cambio, los precios del film alimentario de PE se han mantenido quietos en general. Los vendedores no se han rendido a la tentación de subirlos aprovechándose del incremento producido en la demanda por el miedo al desabastecimiento en supermercados ante el estado de alarma decretado por el gobierno para detener la expansión vertiginosa del coronavirus.
Si bien en el último trimestre del pasado año los precios de film alimentario de PE permanecieron invariables con respecto al trimestre anterior, manteniendo un precio medio de 1.415 €/Tm., en el primer trimestre de 2020 los precios de la mayoría de las referencias se han ido reajustando, situándose el nivel medio en 1.395 €/Tm. en enero y en 1.385 en febrero, permaneciendo invariable en marzo.
“Estamos vendiendo el film alimentario de PE prácticamente a los mismos precios que hace un año, antes de la subida que se produjo en abril. El polietileno se ha abaratado bastante y los clientes lo saben y no han dejado de presionar a la baja los precios desde que se iniciara el año, y algunos incluso antes. Es muy posible que la tarifa se mantenga a lo largo del próximo trimestre”, afirma una de las empresas extrusoras de este tipo de film para uso alimentario.
En general, los precios del film alimentario, tanto de PE, como de PVC, se suelen acordar con carácter anual con los clientes fijos y apenas están sometidos a altibajos, como ocurre con los de otros semielaborados, como el del film retráctil y, sobre todo, con el del film estirable, por lo que es de esperar que los precios marcados en este primer trimestre no varíen significativamente en los próximos meses, aunque en las circunstancias actuales hay una gran incertidumbre. El film alimentario se ha convertido en un producto necesario, pero no está libre de los sacudidas que se puedan producir a nivel macroeconómico como resultado de la pandemia”, nos explica uno de los actores del sector.
De momento, el precio medio del film estándar de PE de uso alimentario (50 cms. de ancho por 200 mts. de largo, transparente, y con un espesor de 23 micras) se ha mantenido, en general, bastante quieto en marzo, situándose en torno los 1.385 €/Tm. Los precios a lo largo de este primer trimestre del año han ido oscilando y variando levemente a la baja, registrándose ofertas comprendidas entre los 1.330 y los 1.580 €/Tm. en enero y entre los 1.330 y los 1.570 €/Tm. en febrero y marzo. También se ha ofertado por encima de estas horquillas de precios, oscilando entre los 1.600 y los 1.880 €/Tm., en los de referencias con impresión y otros tratamientos añadidos. En todos los casos, estos precios han variado dependiendo del volumen de compra, del tipo de polietileno utilizado en la extrusión (de baja densidad, buteno, octeno, hexeno, metaloceno), del porcentaje de cada tipo de polietileno en la formulación, calidad de los materiales, del tamaño del film, colores, espesores, etc.
Tras no variar en enero y febrero, los precios de film alimentario de PVC aumentaron no más de 20 €/Tm. en marzo, ya que algunos fabricantes han repercutido la subida del precio de la resina en febrero y marzo. Este tipo de film estándar de uso automático de 12, 14 y 18 micras mantuvo un precio medio en los dos primeros meses de este año de 2.275 €/Tm. y subiendo en marzo a 2.285 €/Tm. Los precios han ido oscilando a lo largo de enero y febrero entre los 2.250 y los 2.300 €/Tm., mientras que en marzo han basculado entre los 2.255 y los 2.315 €/Tm. No obstante, también se han registrado ofertas a precios más altos, llegando incluso alguna a sobrepasar los 3.000 €/Tm.
Aunque en marzo la demanda de film alimentario se ha disparado, no lo ha hecho en la misma medida en todas las aplicaciones. Así, mientras que el consumo en los supermercados ha crecido exponencialmente, en hostelería y sobre todo en restauración, se ha ralentizado significativamente. Y así nos lo señala una de las empresas del sector: “El 60% de nuestros clientes proceden del sector de la alimentación. Vendemos film alimentario tanto a supermercados como a restauración y hostelería y si bien hemos notado un incremento considerable de la demanda de film alimentario por parte de los primeros, también se ha notado un descenso vertiginoso en el sector de la hostelería y la restauración”, nos explica un fabricante de embalaje flexible. Y añade: hemos mantenido las ventas gracias a las realizadas a supermercados, que han compensado la caída entre nuestros clientes del canal HORECA.
Si bien en marzo ha habido un despunte de la demanda en general, aquellas empresas cuyo grueso de clientes pertenece al sector de la hostelería y la restauración ya han comenzado a notar un bajón de la demanda en marzo, sobre todo desde que estos establecimientos cerraron tras el decreto del estado de alarma: “Nosotros en enero y febrero hemos vendido bastante; han sido dos meses en los que la demanda de film alimentario de PVC y PE ha mejorado sensiblemente con respecto a los meses anteriores. Marzo, en cambio, ha sido un mes muy flojo, ya que, aunque lo empezamos a buen ritmo, desde que se anunciara el estado de alarma por la pandemia del Covid-19, la actividad de muchos de nuestros clientes se ha paralizado y la demanda ha descendido”, nos explica una de las empresas comercializadoras de film alimentario de PVC y PE con varios centros en el archipiélago canario que suministra film alimentario tanto a hoteles como a restaurantes.
Las perspectivas para 2020, si bien no eran muy halagüeñas para aquellos proveedores que han venido registrado un descenso en sus ventas mes a mes desde el pasado verano, se han tornado sumamente inciertas y son múltiples las incógnitas. La pandemia del coronavirus traerá, según apuntan en el sector, una situación muy difícil y complicada que resentirá el tejido empresarial y el consumo en general.
“El film alimentario es un producto de primera necesidad y nosotros estamos trabajando al 100%. Esperamos que este sector no se resienta, aunque es difícil, todavía, hacer conjeturas sobre la evolución de la pandemia y sobre los estragos económicos que pueda dejar en este y otros sectores”, afirman desde una de las empresas comercializadoras que ha sido consultada.
La oferta de film alimentario de PE y PVC ha estado por encima de la demanda en enero y en febrero, si bien ha empezado a ser ajustada desde que se iniciara la segunda quincena de marzo. “Nosotros no hemos tenido problemas en enero y febrero, aunque desde que se extendiera el coronavirus hemos tenido problemas con nuestro proveedor de Italia, por lo que hemos tenido que reforzar pedidos con otros suministradores e incluso hemos tenido que acudir a alguno nuevo para abastecernos de algunas referencias”, afirma una de las empresas distribuidoras.