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SEMIELABORADOS

La baja demanda y la competencia externa no impiden la estabilidad del precio de la lámina de PVC

18 de septiembre de 2014

Los diferentes factores que influyen en el mercado de la lámina de PVC, no han provocado un cambio en las diferentes tarifas del material semielaborado, y todo apunta a que la estabilidad continuará manteniéndose durante el resto del año, según han comentado distintos expertos consultados por ‘P y C’.
 
La atonía que ha dominado este mercado en los últimos meses, ha hecho que los precios no hayan variado. Así, la cotización media de la lámina monocapa transparente de PVC oscilaba entre 1,70-1,80 €/Kg., dependiendo del volumen del pedido y del proveedor.
 
No obstante, se pueden encontrar precios muy dispares, debido a las numerosas ofertas que llegan de toda Europa, y también de Asia. Así, el responsable de compras de una compañía que compra a un productor de Polonia, obtiene material por 1,67 €/Kg. Por contra, otra empresa que compra la lámina para fabricar blíster y para termoconformar, lo adquiere por 1,97 €/Kg.
 
En lo referente a otros tipos de lámina de PVC, la tarifa del semielaborado de color blanco, destinada a fabricar blíster y envases de alimentación (mantequillas…) se sigue cotizando a 1,75-1,80 €/Kg., mientras que el precio de la lámina metalizada (color oro), para blíster, varía entre 1,90-2 €/Kg. La lámina multicapa transparente de PVC-PE se cotiza a 1,80-1,85 €/Kg., en tanto que la lámina multicapa transparente de PVC-EVO-PE se vende a 1,90-1,95 €/Kg. Estos dos últimos materiales se utilizan en el envasado alimentario.
 
Para los próximos meses, todos los directivos consultados esperan absoluta estabilidad, aunque esta previsión podría romperse debido, sobre todo, al comportamiento de la demanda. “Las compras tienden a la baja, cada vez se utiliza más la lámina de PET, que se puede comprar por 1,45 €/Kg.”, asegura un productor. “La demanda está cayendo, y si sigue así el precio tendrá que bajar”, añaden desde una de las firmas compradoras.
 
La impresión general es que septiembre, mes en el que todos esperaban un gran salto en la actividad, ha sido un poco decepcionante, y al mercado le está costando arrancar.
 
En cuanto a la oferta, viene marcada por la competencia de fuera de Europa, aunque de momento no está afectando en demasía. “Tenemos constancia de estas importaciones, pero hasta ahora estamos aguantando el tirón”, afirma uno de los vendedores. “Nos gustaría comprar fuera, pero necesitaríamos más capacidad de almacenamiento”, explica una de las fuentes con las que esta revista ha podido conversar.