PLASTURGIA SOSTENIBLE, 05-05-20 | Italia planea retrasar la entrada en vigor de su impuesto a los plásticos vírgenes. La nueva tasa, que se iba a aplicar a partir del próximo 1 de julio, preveía gravar con 450 €/ Tm. a todos los plásticos vírgenes, excluyendo a los polímeros reciclados, bioplásticos compostables, dispositivos médicos y envases farmacéuticos. El Gobierno italiano quiere ahora el nuevo impuesto hasta 2021.
La medida ha sido adoptada tras una solicitud enviada al Ejecutivo desde la región de Emilia-Romaña, donde la industria plástica tiene una importante presencia. “Dada la difícil situación provocada por la emergencia relacionada con la propagación de la Covid-19, es ciertamente necesario pensar en un aplazamiento hasta 2021 del impuesto sobre el plástico contenido en la Ley de Presupuesto 2020. La crisis que estamos experimentando requiere la intervención del Gobierno para aligerar la carga fiscal de las empresas, que atraviesan serias dificultades. La moratoria no detendrá la búsqueda de soluciones innovadoras y la planificación de la conversión ya iniciada”, solicitaba en un texto el concejal regional de Desarrollo Económico y Economía Verde, Vincenzo Colla, al ministro de Economía y Finanzas, Roberto Gualtieri.
En declaraciones a medios de comunicación italianos, Gualtieri ha señalado que, aunque la medida “se está discutiendo”, se trabaja en un escenario de “suspensión durante este año” del nuevo impuesto. El Gobierno del país debatirá su implementación durante la primera semana de mayo. Los distintos sectores implicados han tenido reacciones encontradas ante la suspensión de la tasa. Dependiendo del lugar que ocupa cada uno en la cadena de suministro, su postura es favorable o contraria.
Distribuidores de polietileno (PE) y polipropileno (PP) del país transalpino creen que retrasar el impuesto hasta 2021 “ayudará a la industria”. Lo mismo consideran comerciantes italianos de tereftalato de polietieno (PET), quienes advierten que “la demanda se está desacelerando un poco“ y “aplicar un coste adicional a la industria sería un desastre”. Sin embargo, los recicladores creen que el anuncio del ministro Gualtieri “no es una buena noticia”.
Desde que se anunció el establecimiento del nuevo impuesto, productores y empresas plásticas de Italia expresaron su disconformidad, considerándolo como “carente de propósito ambiental”. Plastics Europe también se mostró contrario y calificó la tasa como algo “regresivo” que podía poner en riesgo hasta 50.000 empleos, ya que Italia es el segundo mayor productor de plásticos después de Alemania.
Analistas europeos creen que, aunque el objetivo que persiguen este tipo de impuestos (impulsar el uso de materiales reciclados) es encomiable, debe venir acompañado de medidas de apoyo a la cadena de suministro para poder abastecer al mercado de un volumen suficiente de polímeros reciclados. Según se señala desde estas fuentes de análisis, el suministro de PET reciclado no podría actualmente satisfacer la demanda que requieren todas las aplicaciones basadas en PET virgen.
Por otro lado, la crisis sanitaria provocada por el SARS-CoV-2 ha aumentado la demanda de plásticos de un solo uso y de PET virgen, ampliamente utilizado para el empaquetado de alimentos y embotellado de agua. El mercado se encuentra en estos momentos analizando el comportamiento del consumidor, pues la pandemia podría cambiar la percepción del gran público sobre este tipo de materiales.