Domingo, 3 mayo 2026

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Los plásticos derivados del PU ocupan ya el quinto lugar del mundo entre la basura plástica.

INVESTIGACIÓN, DESARROLLO E INNOVACIÓN

Proyecto BIOPUR

Investigadores españoles identifican bacterias que biodegradan residuos de espumas de poliuretano

Jorge Rodríguez

24 de julio de 2024

A punto de presentar sus resultados finales en septiembre, el proyecto BIOPUR está desarrollando un sistema de biodegradación de los residuos y subproductos de poliuretano (PU) que genera la industria del mueble. Los plásticos derivados del PU ocupan ya el quinto lugar del mundo entre la basura plástica y el equipo de científicos que trabaja en BIOPUR han identificado diversas cepas bacterianas capaces de biodegradar residuos de espumas de PU mediante un procedimiento estandarizado.

Actualmente, hasta el 90% de los residuos de espuma de poliuretano muy voluminosos o livianos, rígidos o flexibles, acaban en el vertedero. El poliuretano es un material que se presenta en multitud de formas, desde las más flexibles, hasta otras muy rígidas, pasando por otras que destacan por su ligereza. Precisamente por ello tiene numerosas aplicaciones, abarcando desde los espumados para automoción o mobiliario, pasando por envases, hasta aislamientos para construcción, electrónica o en forma de suela de calzado deportivo.

BIOPUR ha identificado diversas cepas bacterianas capaces de biodegradar residuos de espumas de PU.

El Instituto Tecnológico Metalmecánico, Mueble, Madera, Embalaje y Afines (AIDIMME) puso en marcha el proyecto BIOPUR en julio de 2023. Con la colaboración de MISSANA TAPICERÍAS, COLCHÓN STAR, COMOTEX SISTEMAS DE DESCANSO y HEALTHCARE FOAMEMPRESAS -todas ellas fabricantes de productos compuestos de espuma de poliuretano- la investigación ha seleccionado microorganismos que muestran una mejor capacidad de degradación, al tiempo que se incorporan las condiciones ambientales más propicias para la degradación bacteriana. El proyecto se encamina ahora a realizar las comprobaciones del proceso de biodegradación a escala de planta piloto de laboratorio.

El 10% de los residuos de poliuretano que se recicla es por procesos mecánicos

El análisis de espectroscopia infrarroja (FTIR) realizado en las espumas de poliuretano tras ser sometidas al tratamiento de degradación biológica, ha evidenciado importantes cambios en los grupos funcionales que lo conforman. La mayor o menor intensidad registrada de los grupos funcionales identificados mediante la técnica FTIR demuestran la actividad de los microorganismos en presencia de las espumas de poliuretano como única fuente de alimento. Las imágenes muestran claramente la diferencia entre las espumas de control, incubadas bajo las mismas condiciones, y las espumas de estudio inoculadas con diferentes inóculos bacterianos.

Actualmente, hasta el 90% de los residuos de espuma de poliuretano muy voluminosos o livianos, rígidos o flexibles, acaban en el vertedero.

Cada año, se desechan en Europa alrededor de 30 millones de colchones. Si se apilaran, la altura de la pila superaría 678 veces la del Monte Everest. Importantes compañías del sector como DOW han anunciado también proyectos para el reciclaje químico de colchones. La multinacional convierte en materia prima aprovechable la espuma desechada de colchón mediante procesos de reciclaje químico. El producto obtenido puede utilizarse para la fabricación de espumas rígidas o flexibles cuyo mercado de aplicación será el sector de la construcción o incluso la creación de nuevos colchones.

En España, REPSOL construirá en Puertollano la primera planta de reciclado químico de poliuretano del país. El procesado generará polioles circulares, una de las materias primas que se utiliza para la fabricación de espuma de poliuretano, con lo que “se cierra perfectamente el círculo de reciclado y sostenibilidad de estos productos esenciales”. “La integración de esta nueva planta de reciclaje en el complejo petroquímico de Puertollano garantiza el aprovechamiento de sinergias con los procesos estándar, lo que contribuirá a asegurar la calidad del producto circular”, ha declarado REPSOL.

"El avance de resultados de la iniciativa BIOPUR permite aventurar el inicio de un proceso de mejora para la biodegradación de las espumas"

También ACTECO está construyendo en Alcorcón (Madrid) una nueva planta para el reciclaje y valorización de residuos de textiles, colchones y otros desechos voluminosos como sofás o sillones. El proceso de reciclaje al que se someterán estos residuos los convertirá en nuevos recursos para la producción industrial. El proyecto contemplaría una planta con la capacidad de reciclar residuos como la ropa, los colchones o los voluminosos (sofás, colchones, sillones), dando soluciones a dos ámbitos que están generando dificultades para su tratamiento: el reciclaje del colchón y el tratamiento del residuo textil.

El proyecto se encamina ahora a realizar las comprobaciones del proceso de biodegradación a escala de planta piloto de laboratorio.

La complicada logística de los residuos de poliuretano, debida a su variada procedencia, y a que suelen estar muy mezclados con otros materiales, provoca que la mayor parte de las veces su destino final sea el vertedero. El 10% de los residuos de poliuretano que se recicla es por procesos mecánicos que reducen el desperdicio a granza o polvo, utilizado después como carga o aditivo en otros productos.

“El avance de resultados de la iniciativa BIOPUR permite aventurar el inicio de un proceso de mejora para la biodegradación de las espumas, uno de los mayores problemas sobre el impacto medioambiental por su longevidad y volumen, al ser extensamente empleadas en tapicería de uso privado y público, como sillas, sofás, colchones, asientos de coches, aviones, autobuses, barcos, entre otros múltiples objetos y destinos”, ha adelantado el equipo investigador del proyecto.