SALA DE PRENSA
Redacción P&C
30 de junio de 2026
Entre los destinos previstos para estos materiales reciclados figuran componentes de automoción, textiles técnicos y elementos de mobiliario urbano.
La creciente implantación de los composites en sectores como el aeronáutico, ferroviario, naval o el de las energías renovables ha reforzado su papel como materiales estratégicos por su ligereza, resistencia y durabilidad. Sin embargo, esto también plantea el reto de la gestión de los residuos auxiliares que se generan durante su fabricación.
Bolsas de vacío, películas separadoras, filmes o tejidos de absorción son materiales imprescindibles para garantizar la calidad de los procesos productivos, pero en muchos casos tienen un único uso y presentan una elevada complejidad para su reciclaje. Por ello, suelen acabar en vertedero o son destinados a incineración, quedando fuera de las estrategias de valorización que sí se están impulsando para otros flujos de residuos.
Con el objetivo de dar respuesta a esta problemática se ha puesto en marcha el proyecto de investigación IMPLICIT, centrado en desarrollar estrategias de reciclado combinado —mecánico, físico y químico— que permitan recuperar estos materiales con el mayor grado de pureza posible y facilitar su reutilización industrial. La finalidad es obtener nuevas materias primas recicladas con prestaciones suficientes para ser incorporadas en aplicaciones de mayor valor añadido.
Entre los destinos previstos para estos materiales reciclados figuran componentes de automoción, textiles técnicos y elementos de mobiliario urbano. La validación se realizará mediante demostradores reales, con la producción de piezas técnicas para automoción, perfiles destinados a mobiliario urbano y multifilamentos para aplicaciones textiles técnicas. Esta fase será clave para comprobar no solo la viabilidad técnica de los materiales recuperados, sino también su potencial de integración en cadenas industriales existentes.
IMPLICIT está financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través del CDTI, con apoyo de los fondos FEDER. El consorcio está formado por ocho entidades: SOLTECO, que lidera el proyecto; BIRZIPLASTIK, FAPERIN, INDUSTRIAS ALEGRE; y los centros tecnológicos AIMPLAS, líder técnico de la iniciativa, EURECAT, TECNALIA y LEARTIKER. Además, el proyecto cuenta con el impulso de AEMAC, la Asociación Española de Materiales Compuestos, y de Airbus, que aporta residuos reales procedentes de la fabricación aeronáutica.
Esta contribución permite trabajar con flujos representativos de una actividad industrial especialmente exigente en términos de calidad, trazabilidad y prestaciones de los materiales. Según explica Pau Manclús, investigador en Reciclado Químico de AIMPLAS, “IMPLICIT representa un paso decisivo hacia la sostenibilidad en la industria de los composites al abordar el reciclado de los materiales auxiliares, históricamente excluidos de las estrategias de valorización. Gracias a la colaboración entre empresas, centros tecnológicos y asociaciones sectoriales, el proyecto demuestra que es posible transformar residuos complejos en recursos útiles, cerrando el ciclo de vida de estos materiales y contribuyendo a reducir el impacto ambiental de sectores clave”.
El alcance de IMPLICIT cubre toda la cadena de valorización, desde la recogida y el tratamiento del residuo hasta la validación de nuevos productos en aplicaciones reales. Esta perspectiva integral permitirá, además, identificar oportunidades de negocio vinculadas al reciclado avanzado y a la fabricación sostenible. Los materiales objeto de estudio son principalmente polímeros termoplásticos como PA, PET, PE o PP. Para su recuperación, el proyecto combina procesos de reciclado mecánico —trituración, separación y extrusión— con reciclado físico basado en disolución selectiva y tecnologías de reciclado químico como la solvólisis, orientada a eliminar resinas termoestables y recuperar monómeros y oligómeros de alto valor.
Uno de los principales retos técnicos reside en la heterogeneidad de los residuos y en la contaminación por resinas, factores que dificultan la obtención de materiales reciclados con propiedades estables. Para abordarlo, IMPLICIT contempla procesos avanzados de descontaminación, compounding y formulación de aditivos, con el fin de mejorar las propiedades mecánicas de los reciclados y garantizar su viabilidad industrial.
El proyecto incorporará también análisis de ciclo de vida (LCA) y coste de ciclo de vida (LCC), herramientas que permitirán evaluar el impacto ambiental, económico y funcional de las soluciones desarrolladas. Con ello, IMPLICIT aspira a aportar criterios técnicos y de sostenibilidad para facilitar la toma de decisiones en una industria que busca reducir su impacto sin renunciar a las prestaciones que han impulsado el crecimiento de los composites en sectores clave.