RECICLADOS
Redacción P&C
17 de junio de 2026
GR3N mantiene una colaboración estratégica con INTECSA INDUSTRIAL
GR3N ha cerrado una ronda de financiación Serie B por valor de 15,5 millones de euros con el objetivo de avanzar en la industrialización de su tecnología de reciclaje químico de PET. La empresa suiza dirigirá estos recursos al desarrollo de Modus, una planta de reciclaje prevista en España que supone uno de los pasos clave en su estrategia para llevar al mercado su proceso MADE.
El calendario del proyecto se ha revisado respecto a las previsiones iniciales. La instalación, que en un primer momento se esperaba que comenzara a operar en 2027, tiene ahora previsto alcanzar el cierre financiero en el cuarto trimestre de 2027 e iniciar sus operaciones comerciales en el segundo trimestre de 2030.
Modus está diseñada para procesar 40.000 toneladas de residuos de PET al año mediante la tecnología patentada MADE, siglas de despolimerización asistida por microondas. Para su desarrollo, GR3N mantiene una colaboración estratégica con INTECSA INDUSTRIAL, compañía española de ingeniería que liderará la ingeniería, el suministro y la ejecución de la construcción. El proyecto cuenta, además, con un acuerdo de subvención firmado por 35 millones de euros dentro de la categoría de Proyectos Industriales a Gran Escala del Fondo Europeo de Innovación.
Esta combinación de financiación privada y apoyo institucional refuerza una iniciativa orientada a escalar una solución de reciclaje químico para flujos de PET que, en muchos casos, quedan fuera de los circuitos tradicionales de recuperación. La tecnología de GR3N aplica energía de microondas a la hidrólisis alcalina para descomponer materiales de PET y poliéster en sus monómeros principales: ácido tereftálico purificado y monoetilenglicol. Estos componentes pueden utilizarse posteriormente para producir nuevo PET y poliéster con un rendimiento similar al de los materiales vírgenes, lo que abre la puerta a ciclos repetidos de reciclaje sin pérdida de calidad.
La compañía defiende que MADE puede tratar una gama amplia de residuos, incluidos envases, películas, resinas de colores y textiles. Entre las materias primas admisibles figuran botellas posconsumo y posindustriales —de colores, incoloras, transparentes u opacas—, así como textiles fabricados con poliéster al 100% o mezclas que contengan hasta un 30% de otros materiales, como poliuretano, algodón, poliéter o poliurea. Esta flexibilidad es uno de los elementos centrales de la propuesta industrial de GR3N.
Actualmente, la mayor parte del reciclaje de PET continúa siendo mecánico y se concentra sobre todo en botellas transparentes y azul claro, mientras que buena parte de los envases de color, las películas y los residuos textiles acaban destinados a vertedero o incineración. Frente a esta limitación, la empresa sostiene que su tecnología puede procesar flujos difíciles o imposibles de reciclar mediante alternativas como la glicólisis, la metanólisis o la disolución, y producir al mismo tiempo monómeros aptos para uso alimentario. Según GR3N, MADE podría reducir las emisiones de CO₂ hasta en un 80% en comparación con la producción de PET virgen.
La compañía también vincula esta capacidad tecnológica con aplicaciones circulares como el reciclaje de botellas a textiles, de textiles a textiles y de textiles a botellas. El proyecto Modus tiene su origen en el acuerdo anunciado en julio de 2023 entre INTECSA INDUSTRIAL y GR3N para construir en España la primera planta industrial de reciclaje de PET mediante tecnología MADE. En aquel momento, ambas compañías firmaron un Memorando de Entendimiento vinculante para crear una empresa conjunta y situaban el arranque de la fase de ingeniería, adquisición y construcción en el cuarto trimestre de 2024, con el objetivo entonces de producir 40.000 toneladas de PET reciclado al año en 2027.
Como accionista de GR3N, INTECSA ya había destacado el potencial de la tecnología para abordar retos no resueltos por otras soluciones. “Su tecnología nos permite abordar desafíos que otras tecnologías no pueden”, señaló entonces Ramiro Prieto, director Comercial y de Nuevas Unidades de Negocio de INTECSA INDUSTRIAL. Prieto subrayó también que la variedad de residuos de PET procesables amplía la disponibilidad de materia prima y contribuye a acelerar la transición hacia una economía circular.
Maurizio Crippa, fundador y entonces consejero delegado de GR3N, definió el acuerdo con INTECSA como “un gran paso” para demostrar que el reciclaje mejorado podía convertirse en una realidad industrial. “Los accionistas tienen una visión completa de las operaciones de GR3N, por lo que seguir adelante con uno de ellos es una confirmación más de su confianza, pero también de la solidez de los datos y los resultados generados”, afirmó.
Desde Intecsa, Ernesto De La Serna, director de nuevos desarrollos e innovación, también valoró el alcance potencial del proyecto: “En INTECSA estamos convencidos de que esto supondrá un cambio radical”.
La compañía ha anunciado ahora también la incorporación de Martin Stephan como director ejecutivo. Stephan acumula más de dos décadas de experiencia en puestos de liderazgo ejecutivo en negocios internacionales y tecnología. Su llegada coincide con una etapa en la que GR3N deberá convertir el respaldo financiero, tecnológico e industrial acumulado en una planta operativa capaz de demostrar, a escala comercial, la viabilidad del reciclaje químico de PET para residuos complejos.