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TEXTIL Y CALZADO

Recogida en comercios

GERESCAL prueba un nuevo canal para valorizar el residuo plástico del calzado

Redacción P&C

18 de junio de 2026

GERESCAL ha puesto en marcha una nueva fase de su proyecto piloto de gestión de residuos de calzado, esta vez con contenedores instalados directamente en establecimientos comerciales. La iniciativa busca comparar este canal con los sistemas de recogida en vía pública y obtener datos sobre volúmenes, calidad del residuo, costes de gestión y opciones de reutilización o reciclaje. 

Participan marcas como Pikolinos, MTNG, Wonders, Gioseppo, Zapato Feroz, Boreal, Casas y Mibo, mientras que INESCOP se encarga de la coordinación técnica y del seguimiento científico del proyecto. Aunque una parte del residuo puede tener salida por reutilización, el calzado presenta más barreras que otros productos textiles por deformación de uso, higiene, uniones permanentes y gran variedad de componentes. INESCOP ha señalado que un zapato puede reunir más de 40 materiales, entre pieles, cauchos, plásticos, metales y adhesivos, lo que complica separar las fracciones con calidad suficiente para volver a emplearlas como materia prima. 

En términos de materiales, las fracciones plásticas se concentran especialmente en suelas, entresuelas, espumas, refuerzos, forros, textiles técnicos y adhesivos. Entre los polímeros habituales figuran EVA, poliuretano —incluido TPU—, TPR, cauchos y, en determinadas familias de producto, PVC; también aparecen poliéster reciclado o convencional en empeines, cordones y componentes textiles. 

La vía más inmediata es el reciclaje mecánico, basado en triturar, separar, fundir o reintroducir materiales cuando la composición lo permite. También se analizan alternaticas como el diseño para el desmontaje, los modelos monomaterial y los sistemas de devolución controlada, capaces de generar flujos más homogéneos. 

INESCOP trabaja además en reciclado químico para aquellas fracciones que no pueden recuperarse bien por vía mecánica. Su demostrador QUIMICLATGE contempla, entre otras tecnologías, glicólisis para residuos de poliuretano con el objetivo de obtener polioles que puedan emplearse en nuevas síntesis de PU, y pirólisis de caucho para generar negro de humo, aceites pirolíticos y una fracción gaseosa aprovechable energéticamente en el propio proceso. 

Las aplicaciones de salida todavía dependen de la pureza, estabilidad y seguridad química de cada fracción. Entre las opciones ya exploradas figuran nuevos componentes para calzado, suelas con EVA o caucho reciclado, refuerzos plásticos, pavimentos para parques infantiles, superficies deportivas, mobiliario urbano o incluso mezclas para pavimentos de tráfico rodado. INESCOP ha presentado prototipos de pavimento fabricado con residuos del calzado, una vía pensada para fracciones poliméricas que no siempre pueden regresar al mismo producto. 

En la UE se generan cada año 12,6 millones de toneladas de residuos textiles, de las que ropa y calzado suponen 5,2 millones de toneladas, equivalentes a 12 kg por persona. Además, la Directiva revisada de residuos introduce regímenes obligatorios de responsabilidad ampliada del productor para productos textiles y de calzado, de modo que los productores deberán financiar la recogida, clasificación, reutilización, reciclaje y eliminación. 

GERESCAL cifra en unas 90.000 toneladas anuales el calzado desechado en España, en su mayoría con destino actual a vertedero. La recogida en tienda puede convertirse en una herramienta para captar residuos más trazables, reducir impropios y alimentar procesos industriales con una calidad de entrada más previsible.