La tecnología de reciclaje de SYRE transformará residuos posconsumo en poliéster circular de una manera muy eficiente desde el punto de vista energético y escalable rápidamente a nivel mundial.
TEXTIL Y CALZADO
Jorge Rodríguez
11 de junio de 2024
SYRE aspira a llevar el reciclaje textil a una “hiperescala” a nivel global. Planean tener en funcionamiento entre 10-12 plantas repartidas por mundo en 2032 y España podría ser una de las primeras elegidas para su construcción. “SYRE marca el inicio del gran cambio textil. Imaginamos un mundo donde cada fibra textil vea un nuevo día. Al implementar un verdadero reciclaje de textil a textil a hiperescala, queremos impulsar la transición de una cadena de valor lineal a una circular aprovechando los desechos textiles, una y otra vez”, ha manifestado Dennis Nobelius, director ejecutivo de SYRE.
La empresa ha anunciado una última inyección de capital de 100 millones de dólares en la que han participado el Grupo H&M (uno de los socios fundadores), TPG RISE CLIMATE, GIANT VENTURES, Fundación IMAS (hermana de los propietarios del Grupo INGKA, que posee y opera la mayoría de las tiendas IKEA en el mundo), NORRSKEN VC y VOLVO CARS.
Planean tener construidas entre 10-12 plantas alrededor del mundo en 2032 y España podría ser una de las primeras ubicaciones
La ronda de financiación costeará la construcción de una planta en EE.UU. que estará operativa a finales de este año, así como los preparativos para establecer las dos primeras plantas de reciclaje de textil a textil a gran escala de la empresa. La planta estadounidense tendrá una capacidad de producción de 10.000 Tms./año y servirá como modelo para las dos plantas a gran escala de SYRE que tendrán una capacidad de 150.000-250.000 Tms./año.
La tecnología de reciclaje de SYRE ofrece un rendimiento de sostenibilidad superior y reduce las emisiones de CO2 hasta en un 85% en comparación con la producción de poliéster virgen.
Tras su proceso global de selección de emplazamientos, SYRE ha seleccionado Vietnam e Iberia como ubicaciones para sus dos primeras plantas a gran escala. “Ambas regiones están estratégicamente posicionadas dentro de la cadena de suministro textil y tienen una larga historia de una industria textil vibrante, con acceso a conocimientos, materias primas y logística, así como a energía verde. El proceso de selección del sitio específico continúa ahora con el objetivo de iniciar el proceso de construcción en 2025”, ha detallado la empresa.
Esta financiación de capital permitió además a SYRE adquirir por completo la tecnología patentada que es la pieza central de la solución de reciclaje de textil a textil de la compañía. La tecnología ha sido desarrollada durante más de nueve años por la empresa PREMIRR, con sede en Carolina del Norte, que demostró su capacidad para transformar residuos posconsumo en poliéster circular de una manera muy eficiente desde el punto de vista energético que puede ampliarse rápidamente a nivel mundial.
Las plantas tendrán una capacidad de entre 150.000-250.000 Tms./año.
El proceso de reciclaje de SYRE se basa en la despolimerización de residuos textiles hasta obtener BHET (tereftalato de bis (2-hidroxietilo)), que luego se somete a un proceso de polimerización para convertirse en PET. El hilo resultante se puede utilizar para producir telas y otros materiales. Además, destacan que el poliéster obtenido con este proceso es superior a las soluciones de reciclaje de botella a fibra que esencialmente convierten botellas de plástico de un solo uso en ropa y otros productos.
H&M, socio fundador de SYRE, ha firmado un acuerdo de compra de 600 millones de dólares que cubrirá una parte importante de la producción de poliéster reciclado durante 7 años.
"Hicimos una rigurosa búsqueda y evaluamos más de 20 tecnologías de reciclaje de poliéster en todo el mundo. Así, encontramos a Chris Luft y Matthew Parrott, fundadores de PREMIRR. Aunque el acuerdo de asociación se firmó el año pasado, es ahora cuando PREMIRR está completamente integrada en SYRE. Estoy muy orgulloso de tener a los fundadores a bordo mientras continuamos ampliando el equipo y la empresa", dice Dennis Nobelius.
VOLVO e IKEA han participado en la última ronda de financiación de SYRE, de 100 millones de dólares
Pero ¿qué tiene de especial y diferente esta tecnología? Matthew Parrott, el que fuera director Ejecutivo de PREMIRR, obtuvo su doctorado en Química en 2007. Su objetivo era desarrollar nanopartículas que pudieran usarse en aplicaciones médicas para administrar diferentes cargas útiles de medicamentos y descomponerse de maneras específicas. En su trabajo, comenzó a colaborar con Chris Luft, doctor en Microbiología e Inmunología y, más tarde, director de Operaciones en PREMIRR. "Yo era químico y diseñaba las moléculas que, se suponía, se desintegrarían en las células cancerosas o en el cuerpo", explica Parrott. "Yo diseñaría la química, le entregaría las nanopartículas a Chris, y él haría todos los productos biológicos".
Otros sectores como la automoción, serán también clientes de SYRE y se abastecerán de su poliéster reciclado.
Las primeras investigaciones de Parrott se centraron en el uso de dendrímeros (moléculas sintéticas con forma de ramificaciones) para la administración de fármacos. “El dendrímero era un poliéster. Y cada vez que lo ponía en un baño ácido o base, se deshacía. Era frustrante para mí. Y no pude lograr el tamaño que quería porque algunas de las condiciones químicas que estaba usando en ese momento lo romperían”, recuerda Parrott.
El científico cayó entonces en la cuenta de que, si podía descomponer un poliéster a partir de este dendrímero, podría también hacerlo con botellas de agua e incluso con ropa de poliéster pues ambos eran, básicamente, PET (poliéster). El objetivo de su investigación pasó entonces a ser descomponer químicamente un polímero, una cadena de moléculas, en monómeros, las moléculas simples que lo componen. Este monómero podría luego transformarse nuevamente en polímero y convertirse en nuevas botellas o ropa.
La tecnología ha sido desarrollada durante más de nueve años
Sin embargo, el proceso era todavía lento y costoso. Se necesitaba un flujo continuo que pudiera calentar y enfriar el material licuado y mover el polímero de manera constante hacia el sistema y el monómero hacia afuera. Parrott y Luft aprendieron cómo construir un sistema de flujo continuo. Habían estado experimentando con un microondas en su laboratorio como fuente de calor y probaron si este método funcionaba a escala. “Aprendimos cómo generar un flujo continuo moviendo líquidos dentro y fuera del campo de microondas muy rápidamente. La clave era minimizar el coste de los insumos, por ejemplo, reutilizando solventes. Tuvimos que preocuparnos por el precio de la energía, el precio del disolvente y luego el precio del plástico que consumimos. Si no reducimos todos esos precios, no podremos competir. Este sistema ha sido diseñado para minimizar todo eso”.
En este sistema, el calor, el disolvente y el catalizador toman el material a base de PET y lo licuan, rompiendo los enlaces poliméricos. Lo rompen hasta convertirlo en monómero, emergiendo después un líquido transparente. Cuando la mezcla se asienta a temperatura ambiente, el monómero, que es más denso que el disolvente, sale de la solución y puede separarse del líquido con un filtro prensa.
Apoyándose en esta tecnología, el Grupo H&M y la firma de inversión VARGAS fundaron SYRE en marzo de este año. En el lanzamiento, H&M también anunció un acuerdo de compra con SYRE por valor de 600 millones de dólares durante siete años, que cubrirá "una parte importante" del poliéster reciclado del grupo H&M en el futuro.
“Lo más probable es que optemos por más fibras en el futuro"
Matthew Parrott, ahora director de I+D en SYRE, subraya que ofrecen “una solución plug and play para la cadena de valor existente, lo que permite una adopción rápida sin costes de cambio para todas las industrias pesadas del poliéster. Ofrecemos un rendimiento de sostenibilidad superior, reduciendo las emisiones de CO2 hasta en un 85% en comparación con la producción de poliéster virgen”.
"Construiremos cadenas de valor regionales integradas verticalmente en cada región, cerrando el círculo que va desde los residuos textiles hasta el poliéster circular, en América del Norte, Europa y Asia", avanza la compañía. “Los clientes de la empresa serán marcas que utilizan mucho poliéster de múltiples industrias, incluidas la moda, la automoción y los interiores. Dado que el poliéster representa alrededor del 54% de todos los mercados textiles (sin mencionar el 40% de sus emisiones), SYRE se centrará en ese material por el momento. Sin embargo, la tecnología y la plataforma son independientes y lo más probable es que también optemos por más fibras en el futuro".
El mundo genera cada año 92 millones de Tms. de residuos textiles; lo que equivale a una montaña de la altura del Everest cada 7 minutos o a un camión de basura cada segundo. La UE quiere que en 2025 todos los textiles sean recolectados y reciclados, por lo que es urgente desarrollar mejores procesos de reciclaje. Recientemente, los recicladores textiles alertaron de que el sector está “al borde del colapso” y requiere “una intervención inmediata”.