ENVASES Y EMBALAJES
Redacción P&C
22 de julio de 2026
BZERO tiene actualmente una capacidad de producción de 300 toneladas anuales.
BZERO ha cerrado una ronda seed de 1,5 millones de euros, sobresuscrita, con la que la compañía valenciana de biomateriales eleva a 2,5 millones el capital captado desde su constitución en 2021. Han vuelto a invertir los accionistas ya presentes SHIP2B VENTURES, CTL INVESTMENTS y TORRIBAS, mientras que IMPACT SHAKERS VENTURES y VISCOFAN se incorporan por primera vez al accionariado, una composición que, según la propia empresa, suma a la financiación conocimiento industrial y experiencia en el sector agroalimentario para acelerar la llegada de su tecnología al mercado.
Fundada por José Espí y Cristina Martín con el propósito de desarrollar plásticos "residuos cero, emisiones cero y sin diferencia en costes", la compañía trabaja sobre una tecnología propia de almidón termoplástico (TPS) con la que fabrica films compostables en el hogar de apenas 7 micras de espesor, más finos que un cabello humano, aunque con una resistencia mecánica comparable a la del plástico convencional. La aplicación que persigue es la sustitución del polietileno de baja densidad (LDPE) en bolsas, etiquetas, mallas alimentarias y envases flexibles, siempre sin incrementar los costes de producción, una condición que la startup sitúa en el centro de su propuesta ante las nuevas exigencias europeas en materia de envases sostenibles.
Esa premisa aparece de forma explícita en las palabras del consejero delegado y cofundador, José Espí, para quien "la transición del plástico solo funciona si las alternativas bio-based pueden competir en coste, rendimiento y escala", un principio sobre el que afirma haber construido la empresa desde el primer día. Espí sostiene que la ronda dota a BZERO de "los recursos necesarios para pasar de la prueba de concepto a los volúmenes comerciales", y hacerlo manteniendo los estándares de rendimiento que exigen sus clientes y socios.
El destino del capital apunta en tres direcciones. La primera es escalar la producción de materiales por encima de las 300 toneladas anuales que la compañía alcanza actualmente. La segunda pasa por ampliar los proyectos piloto abiertos con empresas líderes del envasado de alimentos, y la tercera se orienta al desarrollo continuado de sus formulaciones patentadas de bioplásticos.
Desde SHIP2B VENTURES, Paula Cassà, directora de Captación de Fondos e Inversión, explicó que el fondo entró en fase pre-seed para "transformar un material a escala de laboratorio en un producto listo para la industria, sin perder de vista los costes unitarios ni el impacto medioambiental", y justificó el nuevo desembolso porque BZERO "está convirtiendo ahora sus proyectos piloto en contratos industriales". Por parte de VISCOFAN, que ya venía colaborando técnicamente con la startup, Charo Villarroel, representante del grupo en el Consejo de Administración de BZERO, señaló como factor determinante su capacidad "para combinar la sostenibilidad con la realidad industrial", además de una solución que, a su juicio, aporta valor a los clientes mientras ayuda a afrontar el cambiante panorama normativo, incluido el Reglamento de Envases y Residuos de Envases de la UE (PPWR). El paso de la colaboración técnica a la inversión lo describió como la evolución natural a medida que la tecnología entra en el mercado.
El recorrido real de la operación se medirá en esa conversión de pilotos en contratos industriales que la propia SHIP2B VENTURES identifica como punto de inflexión, y en la capacidad de sostener la paridad de costes fuera del laboratorio conforme el PPWR vaya fijando sus plazos.